Por ello, el jefe de Porsche, Oliver Blume, anunció su intención de abandonar el gas oil en los próximos meses: "En el futuro no habrá diésel de Porsche", dijo al periódico Bild am Sonntag.
La multa es la tercera que enfrenta el grupo en menos de un año. En 2018 la fiscalía de Braunschweig impuso una multa de mil millones de euros a la marca Volkswagen y poco después las autoridades de Múnich multaron con 800 millones de euros a Audi.
Poco después de conocerse la decisión de la fiscalía de Stuttgart, Porsche anunció que no recurrirá el castigo, una medida que no pone fin a los problemas legales de la marca. De hecho, la justicia alemana investiga desde julio de 2017 a varios ejecutivos de compañía.
Tampoco el resto del grupo Volkswagen está libre de sospechas. La fiscalía de Braunschweig abrió varias investigaciones sobre fraude, manipulación del precio de las acciones o publicidad engañosa.
Uno de los investigados es el actual primer ejecutivo del grupo, Herbert Diess. A mediados de abril pasado, el antiguo jefe del grupo, Martin Winterkorn, fue acusado de fraude por esta misma fiscalía y, además, el grupo también deberá hacer frente a una demanda presentadas por varias miles de clientes.