El pasado lunes, el consejo de Renault había decidido estudiar "con interés" la posibilidad de esa fusión entre iguales.
En medio de todo esto el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, planteó al presidente de Renault, Jean Dominique Senard, condiciones para seguir adelante con las negociaciones de una fusión al 50% con Fiat Chrysler, entre ellas que el acuerdo se mantenga dentro de la alianza con Nissan. Además, pidió que no se toque ninguna fábrica en el país.
Otra, con vistas a desarrollar el auto del futuro, resultó que el grupo, surgido de la fusión fabrique baterías eléctricas europeas, lo que en palabras de Le Maire, podría crear miles de empleos en el continente."Permaneceré muy atento a estas garantías", dijo.
Según FCA, la unión de ambas compañías supondría la creación de un grupo automovilístico líder en ingresos, volúmenes, rentabilidad y tecnología, con unas ventas totales de 8,7 millones de vehículos al año.
La agencia de noticias Bloomberg sostiene que, de avanzar la operación, daría lugar al tercer fabricante del mundo por número de vehículo por detrás de Volkswagen y Toyota.