Así, en un momento marcado por la consolidación del sector, refugiarse en IAG implica garantizarse los fondos para crecer y las herramientas para reducir costos, ganar eficiencia y lograr sinergias. Por ejemplo, solo a la hora de comprar aviones, la factura final baja bastante puesto que el holding que preside Willie Walsh realiza los pedidos de forma conjunta para todas las aerolíneas del grupo (a mayor volumen de compra menos costo unitario).
Además, al formar parte de Iberia, la compañía se podrá beneficiar de la red de corto radio de Iberia, Iberia Express y Vueling para alimentar sus vuelos de largo radio a América Latina, un respaldo que ya intentó conseguir de la mano de Ryanair.
Para reforzar su presencia en América Latina firmó un acuerdo con Air France-KLM para crear un joint venture para competir con Iberia, que ya tiene un acuerdo comercial con Latam. La alianza con el grupo franco-holandés, que buscaba mejorar las conexiones con vuelos directos entre ambos lados del atlántico, ampliar la oferta de las aerolíneas y abrir nuevas rutas, tenía previsto empezar en 2020 pero finalmente no tendrá lugar ya que Iberia se cruzó en el camino.
"Quiero señalar que esta operación garantiza el futuro de la compañía y es una gran oportunidad para todos los profesionales del grupo", explica Javier Hidalgo en una carta enviada a los 3.700 trabajadores que, si todo sale bien, pasarán a depender de la aerolínea que preside Luis Gallego. Y es que, el cierre definitivo de la operación depende del visto bueno de las autoridades de la Competencia.
Se espera que se active la integración en el segundo semestre de 2020 y hasta entonces Air Europa seguirá operando con normalidad. Aunque a nivel España la unión de Air Europa e Iberia se traducirá en el control del 57% del tráfico de pasajeros de Barajas, Iberia explica que su competencia no son otras aerolíneas que operan en Madrid si no los otros grandes hubs europeos y las aerolíneas que operan ahí con un mayor control, como Air France en Charles de Gaulle o Lufthansa de Frankfurt.
Aunque la operación tomó por sorpresa al sector, lo cierto es que tiene mucho sentido en un momento en el que los primeros espada de todas las compañías esperan la desaparición de las aerolíneas más débiles, que son las de tamaño mediano y que no forman parte de ningún grupo por las dificultades para generar economías de escala.