El cambio responde también a una necesidad. Las grandes firmas de Wall Street compiten desde hace años por hacerse con el nuevo talento que llega al mercado laboral. Solomon, que empezó sirviendo helados en un Baskin Robbins antes de ponerse a negociar bonos en la extinguida Bear Stearns, conoce los gustos y las tendencias de las nuevas generaciones, y es muy sensible a cuestiones como la igualdad.
La moda de usar traje sin corbata ya viene hace rato y en Hollywood es furor con el nombre "Air Tie" (corbata de aire). 1 de cada 3 empleados de la firma es millennial o de la generación Z y su visión es totalmente diferente a la que se tenía hace 10 años atrás, que encaja más con el tipo de vestimenta "casual" que plantean para esta nueva etapa del banco.
“Cada uno de nosotros sabe qué es y qué no es apropiado”, se limita a señalar el comunicado con las nuevas normas de vestimenta. “Confiamos en su buen juicio”.
La medida, como indicó un empleado del banco a El País, tiene sentido para los que no interactúan a diario con los clientes. De hecho, la nota recuerda los empleados deben vestirse de una manera “consistente” con las expectativas de los clientes: ahí, el buen juicio cambia.