El nuevo contrato le permitirá desarrollar, a lo largo de varios años, una plataforma denominada IVY, que facilitará a los fabricantes de automóviles "crear servicios integrados en el automóvil que mejoren la experiencia de los conductores y los pasajeros". La plataforma, omnisciente, podría incluso advertir a los padres si su hijo adolescente está enviando mensajes de texto mientras conduce o supera el límite de velocidad.
"Por ejemplo, IVY podrá utilizar los datos del coche para identificar el comportamiento del conductor y las condiciones de peligro, como el hielo o los atascamientos de tráfico, y recomendar al conductor que active las opciones de seguridad como el control de tracción, la asistencia para mantener el coche en el carril o el control de velocidad", detalla un comunicado de Amazon.
El avance es resultado de los últimos años de investigación de Blackberry después de abandonar el exitoso mundo de los celulares que fueran mayoría hasta que Apple impuso las pantallas táctiles que terminaron con los teclados presentes en el frente de los dispositivos. De allí en más BlackBerry se diversificó hacia a los servicios empresariales: seguridad informática y centralización de datos. Fueron días de gloria y olvido.
Los dos grupos unirán sus fuerzas: la experiencia de BlackBerry en la recolección de datos y la de AWS (la rama de la nube de Amazon) en inteligencia artificial, es decir, objetos conectados y aprendizaje automático de máquinas. La plataforma tendrá que responder al desafío de los complejos vehículos modernos, construidos con materiales y programas informáticos de diferentes proveedores.
"BlackBerry IVY será capaz de ejecutar múltiples sistemas operativos de vehículos y tipos de nubes para ser compatible sin importar el modelo y la marca", insiste la información que distribuyó Amazon.
El gigante del comercio en línea y de la nube ya había invertido en vehículos autónomos. En junio, anunció la adquisición de Zoox, una empresa especializada en la tecnología necesaria para crear una flota de taxis autónomos.