Días, pasados el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, advirtió sobre el inicio de nuevas conversaciones con el fabricante italo-americano: "Creo que sería mejor no hacer dos cosas al mismo tiempo".
Según detalla el sitio especializado "El motor" el mensaje oficial francés fue directo a Fiat, definir una estrategia común con Nissan y no "abrir otros asuntos". Para Francia, que posee el 15 % de Renault, es vital en estos momentos.
Ocurren que Francia y Japón reafirmaron su apoyo mutuo a través de un reciente memorandum de cooperación en áreas como la conducción autónoma, los coches de hidrógeno, las baterías y los coches eléctricos.
Después de que fracasaran las conversaciones de fusión, Nissan renovó su estructura administrativa, en parte para apuntalar su gobierno interno y su asociación con Renault, incluidos tres nuevos comités de supervisión.
La nueva estructura del consejo tiene como objetivo preservar la autonomía de cada empresa al mismo tiempo mejorar la velocidad y la agilidad de las operaciones conjuntas.
De momento, CEO de Nissan, Hiroto Saikawa, confirmó que saldrá de la compañía por acusaciones sobre pagos indebidos que lo comprometen, que se traslucen en la caÍda de ganancias en el primer trimestre fiscal.
A los dos fabricantes les queda un complicado camino por delante en el que tendrán que poner las cartas sobre la mesa. Por otro lado, para reavivar la fusión entre Renault y Fiat, el fabricante francés debe ceder frente a Nissan y reducir "significativamente" su participación en el fabricante nipón.
Nissan no se cerró ante la posibilidad de un acuerdo, pero también le gustaría reformular la alianza para permitir una mayor flexibilidad e independencia para cada socio.