“De esta forma, se genera un efecto “pinza” puesto que mientras las ventas caen, los aumentos de costos no ceden, erosionando así la rentabilidad”, agrega el ejecutivo.
Por otro lado, las ventas reales de supermercados registraron nuevos descensos en el territorio provincial. En el conurbano la merma fue mayor (14%) que en el interior bonaerense, alcanzando (12%) y ya son 7 meses consecutivos de retracciones interanuales.
Al igual que en meses anteriores, todos los rubros del comercio bonaerense mostraron retrocesos durante el cuarto mes de 2019. Las variaciones comienzan a exhibir mermas cada vez más significativas: Muebles, Textil, Bazar y Juguetería, Calzado y Marroquinería, los sectores más afectados.
“En informes anteriores, advertimos que la volatilidad del dólar se trasladaba a aumentos de precios que superaban los incrementos salariales afectando al consumo y la producción. En la última semana vimos calma en el precio del dólar, algo que ayuda al ánimo de los comerciantes y mantiene las esperanzas de una remontada en los próximos meses”, afirmó Kahale.
“Acercándose el calendario electoral, desde FEBA esperamos nuevas señales de mejoramiento y recuperación de la actividad comercial. Realmente es necesario para que las pequeñas y medianas empresas y comercios puedan salir un poco a flote en un contexto que viene siendo muy complicado desde comienzo de año”, concluye el ejecutivo.