La firma en común es Alsea que opera unos 400 restaurantes de Burger King en Mexico, Argentina, Chile y España, y unos 1.538 locales de Starbucks en México, Argentina, Chile, España, Francia, Países bajos y otros puntos de Europa. En Argentina, Alsea cuenta con 253 locales entre las dos marcas.
Los números del segundo trimestre de 2020 lo dicen todo. Según datos oficiales, las operaciones de Alsea tuvieron una caída de 42% en ese período. Mientras que las ventas en Sudamerica (Argentina, Colombia, Chile y Uruguay) se derrumbaron 68,2% de manera interanual.
Según informó el sitio 'Data Clave', en abril Alsea decidió poner fin a sus incursión argentina y a fines de mayo inició un proceso de venta que debía finalizar con una "non-binding offer" (oferta no vinculante).
Ya en mayo pasado la compañía cerró 13 locales en la Ciudad de Buenos Aires y adelantaba la decisión que vendría más tarde. "Dado impacto que la pandemia ha provocado y luego de una evaluación del portafolio de locales, Alsea tomó la decisión de cerrar permanentemente cinco ubicaciones de Burger King y ocho de Starbucks en el país para conservar la sustentabilidad del negocio", comunicó la empresa en ese momento.
La firma se la supo ver negra durante el gobierno anterior, donde tuvo que cerrar establecimientos y masificar despidos en Burger King, como Falabella, Renault, Honda, Imperial Cord, Wrangler y Lee, Metalpar, Editorial Atlántida, Avianca y Hitachi, entre otras.
Según la AFIP entre 2016 y 2019, cerraron más de 9.000 empresas, el nivel más alto desde el 2005, y unas 305 presentaron procedimientos de prevención de crisis (PPC). El 2018 fue uno de los peores años para el macrismo en cuanto a los pedidos de PPC, con 146 firmas que pidieron mediación para llegar a un acuerdo con sindicatos para evitar despidos y quiebras. Una situación gravísima que no tuvo tiempo en remontar porque rápidamente se vio azotada por una pandemia paralizante económicamente.