La empresa española, se establecido en Shanghái y comenzado a trabajar para la ingeniería del avión C919. Este modelo es la gran esperanza china y la mayor amenaza para la industria occidental. Equivale a los superventas Airbus A320 y Boeing 737, y de tener éxito supondrá el estreno por todo lo alto de Comac.
Los C919 entraron en etapa de vuelos intensivos, según anunció la agencia estatal Xinhua. El objetivo es tener la certificación del avión para 2021. Pero, por el momento, suma varios retrasos en la entrega de los primeros pedidos a China Eastern Airlines.
Hay dudas acerca de la capacidad de Comac de responder a las estrictas exigencias de esta industria. Bloomberg cita expertos que aseguran que hasta 2025 no habrá avión chino.
La empresa, confía en posicionarse en el C929, el futuro aparato de largo recorrido de Comac. "Será una fuente de oportunidades para ampliar actividades en China", dicen sus ejecutivos
Con su entrada en China, la empresa española toma la delantera a los otros dos proveedores aeronáuticos españoles de primer nivel, Aciturri y Alestis, que unieron y que facturan conjuntamente unos 600 millones de euros al año. Aernnova tiene unos ingresos de 680 millones y emplea a 4.700 personas.
Hay otra empresa española, MTorres, suministrador de segunda línea y con unos 115 millones al año de facturación, que sí logrado convertirse en proveedor de Comac y liderar la avanzada española en China. Aernnova está en EEUU, México, Brasil y Rumanía.
En marzo, el presidente de la empresa, Iñaki López Gandásegui, dijo que "el plan es crecer con la compra de compañías bien situadas y que China es un gran jugador potencial. En unos años volaremos en aviones chinos", pronosticó.