“La idea surgió hace unos años cuando vimos cómo la crisis agravó la situación de las familias de nuestro barrio, mostrando la cara más cruda del hambre y desnutrición”,
comenta Silvia Domínguez, presidenta de la asociación que impulsa una red de más de 60 mujeres que asisten a numerosas viviendas del barrio, produciendo y entregando más
de 2800 yogures por semana en los hogares en los que viven 1400 niños junto a sus familias.
Así cobró vida el proyecto de las Yogurdrinas que con, el apoyo de la Fundación Danone logró una revinculación social a otras zonas, a través de 5 comedores de Caritas desplegados en el conurbano bonaerense.
La Fundación Danone, con técnicos y profesionales, brinda a las voluntarias cursos específicos en manufactura de alimentos y buenas prácticas para la elaboración del yogur
artesanal, Además, las capacita en los cuidados de la infancia y el armado y cultivo de huertas familiares.