La escala de la economía china, las dimensiones del mercado interno, la cantidad de población y el desarrollo del turismo de salida respaldan el crecimiento de la popularidad de Union Pay.
Ahora la corporación de telecomunicaciones Huawei, junto al servicio de pago Union Pay lanza en Rusia su propio sistema Huawei Pay.
De tal forma, Rusia se convierte en el 2do. país después de China, donde opera el servicio Huawei Pay.
En relación con esto es interesante la información de materiales de consulta del Servicio Federal Antimonopolio de Rusia, que confirma que en 2018 la tarjeta nacional de pagos “Mir” le sacó a Visa un 5,5% de su participación en el mercado y a MasterCard el 6%, con lo que el porcentaje de tarjetas activas Visa en los ciudadanos rusos en todo el año pasado se redujo del 45% al 39,5% y de MasterCard del 42% al 36%.
El 24,5% le corresponde a la tarjeta “Mir”, en tanto que el volumen de pagos virtuales por esta tarjeta nacional ascendió a 2,7 billones de rublos en el mismo período.
¿Por qué para los países BRICS es importante moverse en dirección a la unificación de los sistemas de pago?
Resulta que mientras en los pagos externos en la misma Union Pay las transacciones virtuales, por ejemplo rublo-yuan, pasan a través de la conversión a dólares USA, lo que significa a través de bancos norteamericanos, esto en condiciones de presión de sanciones constituye un riesgo operativo complementario.
En forma análoga, los movimientos de Union Pay vinculados con tarjetas en euro, pasan a través de bancos europeos.
La renuncia a la dependencia del dólar es posible sólo luego de la diversificación de la economía.
El proteccionismo estadounidense y las guerras comerciales del presidente Donald Trump empujan a las potencias regionales a la formación de vínculos financieros y económicos con vecinos y socios fuera de la “zona del dólar”.
Para que las cuentas pasen en divisas nacionales, evitando los dólares, el Banco Popular de China debe abrir a los bancos centrales de los países asociados líneas para swaps en divisas, para respaldar el comercio bursátil en yuan en los mercados regionales de divisas. Líneas análogas deben abrir los bancos centrales de Brasil, Rusia, India y RSA.
En este caso surgirá un mecanismo de cálculos sobre la base de una cesta de divisas de los países BRICS y una infraestructura financiera separada. A su vez, esto respaldará la diversificación del sistema financiero mundial y la multipolaridad en divisas.
El sistema de pago virtual BRICS Pay dará a los ciudadanos de los países BRICS un cómodo servicio para sus cuentas.
Además, el sistema de pagos virtuales BRICS Pay se relaciona con el ámbito FinTech, es decir con las tecnologías e innovaciones que permiten competir exitosamente con los bancos tradicionales en el mercado de los servicios financieros.
La elaboración de estándares propios de fintech y de tecnologías de transferencia segura de datos del Smartphone a los dispositivos de cuenta de las terminales responde a los intereses de los países BRICS.
En su momento, el control sobre las tecnologías de avanzada por parte de USA y de Occidente y el establecimiento por sus corporaciones de sus propios estándares en calidad de internacionales, condujo a la división del mundo en metrópoli tecnológica o periferia.
La carencia de tales estándares y tecnologías destruyó la soberanía política y reforzó el estatus económico deficiente de la periferia.
Por eso cualquier paso de los países BRICS para crear y sostener en sus territorios sus propias tecnologías e infraestructura, se justifican económicamente y contribuirán a asegurar su independencia política y económica.