El video desde la perspectiva de un bebé es caótico. Los padres hablan de objetos que ya no están visibles, señalan cosas con la mirada o un gesto, discuten eventos pasados o futuros en lugar de lo que está ocurriendo en ese momento.
El bebé aprende no solo del lenguaje sino de una experiencia física y multimodal. Toca, prueba, observa cómo las cosas se afectan entre sí.
"Es claro que hay más que solo lenguaje que es necesario", dijo Michael Frank, científico cognitivo de Stanford mencionado por Wired que participó en el desarrollo del test.
Con apenas unas pocas experiencias, un bebé aprende relaciones causales y reconoce objetos sin necesidad de millones de ejemplos.
Lo que hace diferente al cerebro de un bebé
Un bebé identifica objetos nuevos después de verlos una o dos veces. Aprende patrones causales, como "si empujo esto, aquello cae", sin que nadie se los explique. Interpreta intenciones sociales a partir de gestos sutiles. Todo eso con el cerebro más pequeño posible y sin consumir un megawatt de electricidad.
Los modelos de IA actuales, en cambio, aprenden encontrando patrones en cantidades masivas de datos. Son extraordinariamente buenos en eso. Pero Joshua Tenenbaum, científico cognitivo del MIT, menciona que "parece que los sistemas de aprendizaje de patrones puros no son capaces de tomar el tipo de datos que recibe un bebé y aprender todo lo que ellos aprenden."
El problema según Tenenbaum es que los modelos actuales no adquieren sentido común sobre el mundo físico, las dinámicas sociales ni la comprensión de que otras personas tienen pensamientos e intenciones propias.
Eso último es algo que los humanos dominamos alrededor de los cuatro años y que sigue siendo esquivo para la IA.
El fracaso que podría cambiar el futuro de la IA
Los investigadores de EgoBabyVLM sugieren que tomar ideas de la ciencia cognitiva y la neurociencia podría llevar a modelos que aprendan de forma más similar a como lo hacen los humanos.
Eso incluye diseñar sistemas capaces de mantener la atención durante períodos más largos y de interpretar señales sociales como la dirección de la mirada o el tono de voz.
Frank ya mostró que ese camino puede dar resultados. Este año probó un nuevo tipo de modelo diseñado para aprender causalidad y relaciones temporales, es decir cómo los objetos se afectan entre sí a lo largo del tiempo, usando los mismos videos desde perspectiva de bebé.
El modelo fue capaz de aprender sobre la dinámica de los objetos de forma mucho más efectiva que los modelos convencionales.
Hay también una pista del lenguaje. Un experimento anterior llamado BabyLM, lanzado en 2023, desafió a los modelos a aprender la gramática del inglés usando la misma cantidad de palabras que absorbería un niño de diez años: decenas de millones, en lugar de los billones que usan los modelos de IA actuales.
Sorprendentemente, los modelos lo lograron bastante bien, lo que sugiere que para el lenguaje, la cantidad masiva de datos puede no ser tan necesaria como se pensaba.
Lo que un bebé podría enseñarle a la próxima generación de IA
Si los investigadores logran diseñar modelos que aprendan con mayor eficiencia, el resultado serían modelos menos costosos de entrenar, menos intensivos en energía y potencialmente más útiles para robots que necesitan aprender sobre su entorno físico de forma natural, sin depender de millones de horas de datos curados.
Ahora... ¿cuánto de la capacidad de aprendizaje humana está "cableada" en la estructura del cerebro, y cuánto puede lograrse simplemente con mejores algoritmos?
Por ahora, un bebé de un año sigue siendo el mejor sistema de aprendizaje que existe. Entender por qué puede ser una de las claves para construir una IA mejor.
------------
Más contenido en Urgente24
Real Madrid definió el futuro de Mastantuono tras la oferta de River: "Preferencia"
"No quiero saber más nada": Luis Ventura estalló contra Wanda Nara y tomó una determinante decisión
Nueva ronda de guerra en Medio Oriente: Irán destruye tres F-35 de Estados Unidos
En el Capitolio reclaman que Gianni Infantino declare por su relación con Donald Trump
El Gobierno da luz verde al RIGI de Vicuña en San Juan: USD 9.737 millones