La geografía repite el patrón de siempre con Buenos Aires concentrando el grueso, seguida por Córdoba y Santa Fe.
El dato que más llama la atención es el de dispositivos. El 81% de las transacciones de esta franja matutina se realizó desde celular, un récord para ese horario.
No es una sorpresa, el primer día ya mostraba el 77%, pero la aceleración confirma que el celular dejó de ser una opción para convertirse en el canal por defecto del e-commerce argentino.
En medios de pago siguieron dominando las tarjetas de crédito, con las billeteras virtuales estables en torno al 15%.
Las cuotas sin interés se mantienen como el principal motor de conversión, especialmente en categorías de ticket alto. El hecho de que el promedio del segundo día supere al del primero sugiere que las compras más grandes como electrodomésticos, tecnología y muebles, se están cerrando con más fuerza en esta segunda jornada.
Dos picos de actividad que revelan cómo compra el argentino
La actividad del segundo día tuvo dos momentos muy marcados: una madrugada intensa entre las 0 y la 1 de la mañana, y un nuevo repunte a partir de las 9, con el arranque de la jornada laboral.
El patrón responde a consumidores que aprovecharon la medianoche para cerrar compras que tenían guardadas, y a otro grupo que usó los primeros minutos de trabajo para terminar decisiones que venían evaluando.
Franco Tertzakian, CEO de shipnow, lo viene señalando desde la previa del evento: "el usuario es más analítico a la hora de la compra y no tan impulsivo. Evalúa los precios y luego concreta". Y los datos lo respaldan.
Durante la semana previa al Hot Sale hubo un aumento del 9% en pedidos de lunes a viernes, y el domingo anterior a la primera jornada la demanda subió un 6%. Una parte importante del evento se juega antes de que empiece formalmente.
El nuevo desafío para las marcas: no alcanza con el descuento
Si el consumidor llega más preparado, la exigencia para las marcas también sube. Un usuario que comparó precios durante días, guardó productos en el carrito y esperó el momento justo para comprar no va a tolerar que el sitio se caiga, que el stock no esté sincronizado o que el checkout falle en el momento de pagar.
En un Hot Sale donde los márgenes ya están ajustados por descuentos y cuotas, cualquier fricción operativa se convierte directamente en ventas perdidas.
El crecimiento del segundo día confirma que la demanda está. La pregunta para las marcas es si la infraestructura que tienen detrás está a la altura de un comprador que, esta vez, sí sabe exactamente lo que quiere.
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