La compañía con sede en Seattle (estado de Washington, USA) pagará 3.790 millones de euros por la unidad de fabricación de móviles, cada vez más rezagada frente a sus competidores, y 1.650 millones de euros por la cartera de patentes de Nokia.
El comunicado detalla que el consejero delegado de Nokia, Stephen Elop, abandona su puesto, con lo que se ejecutará de este modo la toma de control total de Nokia, una empresa que fue número uno en la venta de móviles a nivel mundial pero que ha perdido terreno en los últimos años frente a los "smartphone" de Apple o la surcoreana Samsung.
Ambas multinacionales esperan que la transacción quede completada en el primer trimestre de 2014, después de la aprobación por parte de los reguladores estatales y los accionistas.
"Es ambicioso paso para el futuro, una situación que beneficia a ambos, a los empleados, a los accionistas y a los consumidores. Los dos equipos juntos acelerarán la cuota de mercado de Microsoft y sus beneficios en teléfonos", indicó Steve Ballmer, consejero delegado de Microsoft que dejará la compañía durante el próximo año.
Stephen Elop pasará a formar parte también de Microsoft como “Vicepresidente ejecutivo de dispositivos y servicios de Nokia”.
Algunos medios le están empezando a nombrar como un posible sucesor de Ballmer, ya que éste anunció su retiro para dentro de 1 año.
Esta compra podría ser lo último grande que Ballmer hiciera en la compañía en la que ha estado durante tanto tiempo.
Al estar dentro del acuerdo la adquisición de la división de teléfonos inteligentes, Microsoft se hace también con la marca Lumia, una de las joyas de la corona de Nokia. También ha adquirido la marca Asha y tiene una liciencia para usar la marca Nokia en los productos actuales que ya están en el mercado.
Dado que Nokia conserva su marca, lo más posible es que los futuros nuevos teléfonos ahora ya fabricados por los de Redmond sean bajo la marca propia, Microsoft.
El paso dado por Microsoft es similar al que dio Google (creador del sistema operativo Android) al comprar el fabricante de teléfonos Motorola en 2011, en un sector tecnológico cada vez más integrado y en el que dispositivos portátiles, sistemas operativos, aplicaciones y otros servicios cada vez están más concentrados para competir.
"Para Nokia este es un importante paso para reinventarnos y fortalecer nuestra posición financiera e iniciar nuestro siguiente capítulo", indicó en el comunicado conjunto Risto Siilasmaa, el que desde ahora se ha convertido en consejero delegado provisional de Nokia.
Con la operación, Microsoft, que también ha visto como Apple, Google o Facebook le ganaban terreno, consuma la absorción de una empresa que es parte esencial de la economía de Finlandia y una de los pioneras en hacer la telefonía móvil accesible.
El acuerdo entre Microsoft y Nokia incluye la transferencia de 32.000 empleados a la nómina de la multinacional estadounidense, incluyendo trabajadores de las divisiones de gestión, ingeniería, manufactura, ensamblaje y distribución en todo el mundo.
En los últimos años, Nokia se ha visto obligado a despedir a unos 20.000 empleados y eliminar algunas de las primas de sus empleados debido a que no ha podido subirse a tiempo al tren de los 'smartphones' y tabletas electrónicas.
En el 2do. trimestre de este año informó de una caída de la venta de móviles del 27% y unas pérdidas acumuladas en los últimos nueve trimestres de 5.000 millones de euros.