La petrolera no espera un aumento de su calificación crediticia, al menos, hasta que se cierre la venta a Shell, un cierre que está previsto para finales de 2012 o principios de 2013, pese a que ha realizado las desinversiones anunciadas, el dividendo con acciones está funcionando razonablemente bien con pagos en acciones a cerca del 60% de los accionistas y después de haber cerrado el intercambio de preferentes.
La liquidez de la petrolera roza cifras de 10.000 millones, una cantidad insólitamente alta que la dirección financiera se dispone a reducir, por un lado, al no renovar un bono de 1.000 millones que mantenía y con el canje de las preferentes, al que la compañía ha tenido que destinar del orden de 2.800 millones de euros. Con estas operación, la liquidez de la petrolera puede volver a los 7.000 millones.
La petrolera española no teme tampoco a la seguridad jurídica de Bolivia (que ha expropiado a REE, Iberdrola y Abertis) y participará en los próximos años en inversiones de US$ 349 millones en exploración de hidrocarburos en el país, según indicó la filial de la empresa y la petrolera estatal YPFB.
El importe se destinará a actividades en el bloque Caipipendi (sureste) y a los trabajos previstos por la empresa YPFB-Andina.
Las inversiones fueron ratificadas en una reciente reunión hace unos días en la ciudad oriental de Santa Cruz entre altos ejecutivos de Repsol y el presidente de YPFB, Carlos Villegas.
La ejecución del plan de inversiones ya se ha iniciado con el proceso de licitación de diversos trabajos de evaluación sísmica en áreas del bloque Caipipendi, donde están los campos Huacaya y Margarita.