"Sabemos que los acuerdos de este volumen, por lo general no suceden durante la noche. Se trata de un proceso a largo plazo, e invertimos a largo plazo. No pretendemos ser los inversores meramente pasivos, sino crear valor", agregó Elsztain, reconociendo la tarea compleja y de final incierto que tiene por delante, pero ratificando que lo intentará.
Se trata de la 1ra. gran inversión de Elsztain, un especialista en bienes raíces, en Israel. En este caso, es una inversión que reclama mucho tiempo con los acreedores judiciales.
"Nosotros, como inversores, estamos muy optimistas, precisamente cuando todo el mundo se ha vuelto pesimista sobre un activo en particular. IDB es un gran activo y una excelente compañía, lo está siendo probado. Creemos que va a pasar la prueba", agregó.
Elsztain es especialmente optimista a causa de la decisión del tribunal: "El fallo es favorable. Le da a la empresa la oportunidad de llegar a un acuerdo con todas las partes, y sabemos que cuando todas las partes llegan a un acuerdo, el futuro de esta empresa será mucho mejor que si quebrara".
"El juez ha dado 2 meses para llegar a un acuerdo. Esto no quiere decir que todas las cosas podrán resolverse para entonces pero sí que el tribunal ha ordenado que se lleve a cabo, creo que la situación va a mejorar."
Hablando de su inminente socio, Dankner, dijo Elsztain, "Creo que él ha hecho muchas cosas buenas para la sociedad israelí"
Según expresó Elsztain, el desembolso que realizará será cercano a US$ 75 millones, según las agencias Reuters y Bloomberg.
IDB Holding controla Cellcom, la operadora de telefonía móvil líder de Israel; la cadena de supermercados Super-Sol y el grupo asegurador Clal Insurance, en tanto que su subsidiaria, Koor Industries, es dueña de una participación del 2,4% en Credit Suisse.
IDB Holding adeuda US$ 545 millones, mientras que su unidad IDB Development tiene deudas por US$ 1.600 millones, mientras que los tenedores de bonos de la compañía buscan que la empresa sea declarada insolvente, para liquidar los activos reales que tiene.
Pero la Corte de Tel Aviv no estuvo de acuerdo con esos acreedores y decidió priorizar la continuidad del ciclo económico-financiera de la empresa, permitiéndole iniciar su reestructuración.