"En ese sentido, admiten que seguirán paralizados proyectos de inversión, como el desembarco de la cadena en ciudades como Bahía Blanca", dijo el portal mencionado.
Según informaron analistas bursátiles de ese país, la compañía estaría suprimiendo sus planes de inversión este año y no abriría nuevos locales al sur de la provincia de Buenos Aires.
Falabella, que opera en la Argentina en tiendas departamentales, centros comerciales, supermercados y artículos para el hogar, vio bajar sus títulos la semana pasada a 5.473 pesos chilenos en la Bolsa de Comercio de la capital del vecino país trasandino. La acción, que alcanzó un récord $5.710 el 11 de febrero pasado, desde entonces se ha desplomado más de 4% desde entonces.
Así, las acciones SACI Falabella, la firma más grande de Chile que cotiza en bolsa, bajaron por tercer día consecutivo. De esta manera, se convirtió en el mayor perdedor en el índice Ipsa chileno de referencia.
Pero además, la actividad de los chilenos en nuestro país se vio obstaculizada en el último tiempo por la intensificación de los controles de los productos traídos del exterior.
La incertidumbre comenzó hace tres años, cuando en Córdoba, la Cámara de Comercio provincial advirtió que Falabella no desechaba la oportunidad de cerrar sus puertas por las restricciones a las importaciones.
Por otra parte, en el segundo semestre del 2012, la tienda desechó el proyecto, ya muy avanzado, de radicarse en la localidad bonaerense de Bahía Blanca, una locación que todavía considera que pude ser interesante comercialmente. En ese momento, el directorio de Falabella habría decidido no invertir la ciudad bonaerense preocupado por las medidas económicas del gobierno, “en particular las referidas a las restricciones a la importación”.
En este marco, la Secretaría de Comercio Exterior convocó a pequeños y medianos productores de alimentos gourmet y de productos de bazar con diseño para convertirse en proveedores mundiales de grandes cadenas de supermercados, como Falabella.
“El objetivo es conectar a los pequeños y medianos productores de todo el país con estas cadenas que tienen filiales en el exterior, para que se desarrollen como proveedores de las góndolas de productos argentinos que existen en varias de sus sucursales”, dijo ayer la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri.