Repsol cuenta con el 75% del capital de la planta de regasificación de Canaport, construida para proveer de gas al mercado estadounidense desde Canadá. Ahora, en pleno boom en EEUU del gas esquisto, que le convertirá en el mayor productor mundial de gas en unos años, la viabilidad del negocio de Canaport está en entredicho.
Desde que arrancara el proceso, una decena de compañías habían mostrado interés en la adquisición del negocio de gas de Repsol, entre ellos la china Sinopec, la rusa Gazprom, la francesa GDF Suez, British Gas y también Gas Natural Fenosa. De esa lista se fueron descolgando algunos nombres y parecía que el candidato que tomaba fuerza para hacerse con los activos era la gala GDF Suez.
Según informa Bloomberg citando fuentes próximas a la operación, GDF no puja por todos los activos que ha puesto a la venta Repsol, y la rusa Gazprom se habría retirado del proceso por no estar interesado en absorber Canaport.
El director financiero de Repsol, Miguel Martínez, aseguró horas atrás que la compañía "acabará de solucionar en breve" los "daños" y los "problemas de balance sufridos" a causa de la "tristemente en curso confiscación" de YPF por parte del Gobierno argentino. Durante su intervención en el X Encuentro del sector energético organizado por el Iese, el directivo recordó que la expropiación de YPF ha situado a la petrolera en el último escalafón del grado de inversión dentro de los baremos utilizados por las agencias de 'rating'.
En este sentido, Martínez mencionó explícitamente que la compañía trabaja en la venta de su negocio de gas natural licuado (GNL) -ahora retrasada-, aunque al tiempo subrayó que dispone de caja y líneas de crédito por valor de 9.000 millones de euros que le permiten desarrollar con normalidad su actividad, informa Europa Press.