Fundada por el empresario Antonio Catalán, las siglas NH significan "Navarra Hoteles": el 1er. hotel de lo que luego sería una cadena estuvo en Pamplona, capital de Navarra, en los años '80. En julio de 2000 compró la cadena la holandesa Krasnapolsky, en junio de 2001 la mexicana Krystal, en febrero de 2002 la alemana Astron, en 2007 la italiana Jolly Hotels, y en septiembre de 2009 incorporó la gestión de los hoteles Hesperia.
El cofundador de KKR (Kohlberg Kravis Roberts & Co), Henry Kravis, había anticipado días atrás que existían oportunidades reales de inversión en España: en el sector financiero, el inmobiliario y el hotelero.
Kravis fue un socio en Bear Stearns antes de comenzar KKR con su primo, George Roberts, y su jefe de Bear Stearns, Jerome Kohlberg, Jr. En KKR, Kravis aprendió como dominar el arte de la compra apalancada. KKR encontraba compañías que estaban a nivel mas bajo de lo esperado, ponía el 10% del precio de la compra, y financiaba el resto con bonos de basura (junk bonds, o la deuda con alto interés), usando los activos de la compañía como colateral. Luego, KKR reestructuraba la corporación, eliminaba los costos innecesarios, vendía los activos fuera del 'core business', y una vez que la compañía mejoraba su estado contable, KKR vendía por un precio mas alto de lo que pagó inicialmente. La adquisición mas famosa de Henry Kravis fue la de RJR Nabisco en los '80. La historia fue motivo del libro “Barbarians at the Gate", luego llevada al cine.
El estilo de inversión de Henry Kravis es encontrar compañías que están a nivel mas bajo de lo esperado o infravaloradas, y recuperarlas para ganar la diferencia entre la compra y la venta.
En su nota al regulador bursátil, NH informó que "el consejo de administración ha recibido una propuesta por parte de dicho grupo para la emisión de instrumentos financieros convertibles en capital" y que ha decidido iniciar su análisis "sin que ello pueda desprenderse ningún tipo de acuerdo", puntualiza.
La intención de KKR es conseguir una posición "significativa" en NH para "liderar una fuerte reestructuración" de la empresa. Sin embargo, evitarán alcanzar una participación del 30% para no verse obligados a lanzar una opa.
Una de las opciones -la "menos factible"-, es la de suscribir una ampliación de capital. La otra fórmula es la de adquirir la participación del 15,7% del capital de NH Hoteles en manos de la nacionalizada BFA-Bankia, que ya ha anunciado su voluntad de deshacerse de participaciones industriales en el marco de su plan de saneamiento.