De hecho es incompatible con el proyecto de Las Vegas Sands, que entre sus condiciones pedía la congelación de nuevas licencias a eventuales competidores, según ha destacado el conseller de Economía.
El conseller de Empresa i Ocupació, Francesc Xavier Mena, ha calificado de "diamante en bruto" el territorio en el que se construirá este proyecto multimillonario: "Es uno de los principales proyectos de inversión que se llevarán a cabo en Europa y en todo el mundo, con resorts integrados de turismo familiar y deportivo, que posicionará al área y a Catalunya como líder turístico europeo y uno de los mejores del mundo".
La zona donde se ubicará Barcelona World se trata de 826 hectáreas, de las cuales 200 están ocupadas ya por Port Aventura.
Xavier Adserá, ha calculado la inversión en US$ 6.000 millones (unos 4.700 millones de euros) para un proyecto de 6 complejos turísticos tematizados: 6 zonas del mundo Europa, USA, Rusia, China, Brasil e India.
Adserá, calcula que el macrocomplejo ocupará 1.5 millón de metros cuadrados, tendrá 12.000 habitaciones y 6 hoteles (2.000 habitaciones por hotel).
Entre las ventajas de Barcelona World antes de construirse, se encuentra el hecho de que los terrenos ya cuenta con las infraestructuras y los servicios necesarios (luz, agua...) que tanto cuestan de hacer en los terrenos vírgenes. Además, la zona ya cuenta con 3 campos de golf funcionando, playa, piscinas, zonas deportivas y la proximidad de Port Aventura, que recibe unos 4 millones de visitantes al año.
Veremonte calcula que se podrá inaugurar a finales de 2016, pero todo depende del periodo de solicitud de permisos. Además, se espera que los visitantes anuales superen los 10 millones al año y consideran que el visitante responderá al perfil del ocio familiar.
Sobre la financiación, La Caixa será el compañero de viaje, pero Veremonte quiere financiar el proyecto con recursos propios, sin financiación, y a través de inversores, operadores especialistas para cada una de las zonas. La Caixa se integrará en el accionariado del proyecto, puesto que es la propietaria del 50% de Port Aventura y del total de los terrenos, pero una vez finalizado el proyecto, saldrá de él.
En Madrid
Sin embargo, Adelson no iba a considerarse despedido de Catalunya.
"Barcelona es un destino turístico destacado y elegir Madrid en lugar de Barcelona no ha sido una decisión fácil", afirmó el comunicado de la compañía Las Vegas Sands Corporation (LVS), el mayor operador de casino y de convenciones del mundo, propiedad de Adelson.
Tras 1 año de incertidumbre, Adelson, CEO y tesorero de la compañía, ha elegido Madrid como "localización preferente" para la inversión en Europa.
Con el retroceso del negocio del juego en USA, la multinacional estadounidense Las Vegas Sands busca mercados exteriores como el español, según apuntó a la agencia Efe el presidente del Instituto para el Estudio del Sector del Juego en USA, Bill Eadington.
Después de su exitosa apuesta por las oportunidades de Asia desde mediados de los años 2000, invertir en España ahora es acertado y coherente para la multinacional, dijo Eadington.
¿Dónde se levantará?
Alcorcón es la opción favorita, por delante de los terrenos del barrio de Valdecarros de la capital y de la finca de Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz, según voces autorizadas de la Comunidad de Madrid.
Las Vegas Sands prevé que para el año 2025 —se calcula que la inauguración podría ser en 2016 y que en 2022 se finalizarían las obras— el proyecto haya generado 30.000 millones de euros en España, más de 260.000 empleos y la visita de unos 11 millones de turistas.
"Es como cuando llegó Eurodisney al continente, es un proyecto muy estadounidense", dijo Eadington.
"Hay un modelo que se ha ido repitiendo y que demuestra que cuando la economía de una zona se debilita, las jurisdicciones se muestran más receptivas a legalizar o acoger casinos, a dar ventajas fiscales, para conseguir puestos de trabajo e inversiones", agregó.
La compañía basa su principio de negocio internacional "en una estrategia que permita atraer a viajeros de negocios en los períodos tranquilos de entre semana, mientras que los viajeros de placer llenen las propiedades durante los fines de semana", concluyó.
Las Vegas Sands, con sede central en Las Vegas (Nevada, USA), forma parte de las 500 mayores empresas del mundo, de acuerdo con la lista Forbes, que le atribuye 40.000 empleados en el mundo y unas ventas en 2011 de US$ 9.410 millones.
"El sector del juego creció en USA muy rápidamente hasta 2008, pero la recesión le afectó dramáticamente, ya que buena parte de los consumidores recortaron su gasto, especialmente en juegos", explicó Eadington.
"La proliferación de negocios de juegos de azar en California y otras áreas ubicadas en la misma región que nuestras propiedades de Las Vegas podría tener efectos adversos para nuestra situación financiera, nuestros resultados de operación y nuestra liquidez", reconoció la compañía en su informe anual.
Las Vegas Sands habla de "una proliferación de las salas de juego" en USA por la legalización o intención de hacerlo en algunos estados, que afectarían al sector en Nevada. Los estados de Maryland, Massachusetts y Delaware son algunos ejemplos citados. Por eso, la multinacional del juego ahora quiere apostar por las convenciones y sus tiendas en USA, y por los casinos en el mercado exterior.
El séquito de Sheldon Gary Adelson ya está en España. El perfil oficial del magnate dice que es el consejero delegado y tesorero de Las Vegas Sands. Es, sobre papel, uno de los ejecutivos con más experiencia en el negocio de casinos y convenciones. Y para dar una idea de su capacidad y agresividad negociadora, basta con recordar que antes de dedicarse a esto, fue agente hipotecario, asesor de inversión y consultor financiero.
Lo que no cuenta ese perfil es que el ejecutivo tiene alergia a todo lo que suene a lo que él denomina “economía socialista”; que sus hijos le llevaron a los tribunales acusándole de timarles, ni habla de la influencia de su segunda y actual esposa en todo lo que hace o que para defender sus intereses personales y los de su negocio, no ceja ni un minuto en movilizar su fortuna personal para hacer tambalear el debate político en un momento crucial.
Es campaña electoral en EE UU. Sheldon Adelson está metido de lleno en la batalla a las presidenciales y está movilizando su ingente fortuna para torpedear la reelección de Barack Obama. Durante las primarias republicanas ya desembolsó 20 millones de dólares para apoyar al aspirante Newt Gingrinch. Y con el candidato casi elegido, ahora pone una cantidad similar por Mitt Romney, que podría incluso doblar o hasta quintuplicar.
La primera apuesta del magnate le salió mal. La segunda, que incluye a Carl Rove, el que fuera el cerebro político de George Bush, se verá el primer martes de noviembre. Pero de momento, ya consiguió que The New York Times le dedicara el pasado fin de semana un editorial para denunciar su agenda personal, ideológica y financiera. Es la donación personal más grande que se conoce. Pero representa solo un pico si se compara con su riqueza.
Adelson aparece el 14 en la última lista de multimillonarios de la revista Forbes, publicada el pasado mes de abril, con una fortuna de 24.900 millones. Es el consejero delegado del operador de casinos Las Vegas Sands desde hace 14 años. Su remuneración anual se acerca a los 10 millones anuales. Eso le coloca entre los 178 mejor pagados en el mundo corporativo y el séptimo en la hostelería.
El negocio de los casinos es muy volátil y su marcha está sujeta a la salud de la economía. Eso provocó que la capitalización de Las Vegas Sands, y por extensión de su fortuna personal, se desplomara hasta tocar fondo en marzo de 2009, cuando la acción de la compañía se pagaba a 1,7 dólar. Ahora vuelve a sufrir otra corrección, por la incertidumbre de la deuda en Europa.
Aún así, sus títulos se pagan ahora a 43,5 dólares, un repunte del 1.890% en tres años. Hace dos meses llegaron a los 62 dólares. Un rendimiento bursátil que casi multiplica por cuatro el de Apple. Para dar dimensión a su imperio, basta con fijarse en los resultados de Sands en el tumultuoso primer trimestre. Los ingresos fueron de 2.760 millones, un 31% más que en 2011 y un récord para el sector.
De ese total, 2.260 millones los generan sus casinos. El resto del dinero que entra por caja lo generan las habitaciones de los hoteles que opera, las tiendas, los restaurantes y las convenciones que se celebran en sus instalaciones. La mayor parte del negocio se genera en Singapur y Macao. Todo esto le aportó un beneficio trimestral al grupo de casi 500 millones de dólares.
Ya puestos a comparar, la capitalización bursátil de Las Vegas Sands (35.000 millones de dólares) es más del doble que las de sus rivales MGM (5.190 millones) y la de Wynn Resorts (10.300 millones) juntas. Y las ansias de expansión de Adelson no se quedan solo en España. Con un efectivo de 7.300 millones, está explorando la manera de entrar en Japón, Corea del Sur y Vietnam.
Adelson, de 78 años, casado y con cinco hijos, no llegó a terminar sus estudios en el City College de Nueva York. Es un empresario forjado a sí mismo, que creció en Boston en el seno de una familia judía sin recursos. Ahora, considerada la octava fortuna de EE UU, es conocido por su ideología conservadora radical y una de las figuras más activas en la defensa de los intereses de Israel, hacia donde van sus cheques.
Hasta tal punto moviliza su fortuna para influir en el juego político, que llegó a crear hace cinco años un periódico en Israel con el propósito de tumbar al Gobierno de Ehud Olmert –que al final cayó solo por un caso de corrupción interna. La influencia de su mujer segunda, Miriam Ochsorn, no se pasa tampoco por alto en las decisiones que toma en política.
Como ponía en evidencia el editorial del New York Times, su donación a Romney es la máxima expresión de su ideología. Sus casinos en Las Vegas, por ejemplo, son los únicos sin sindicato y se opone en firme a que se eleven los impuestos a las empresas. Como General Electric, Boeing, Cisco Systems, Apple o Google, Las Vegas Sands consigue importantes ahorros al no repatriar el dinero que generan sus filiales en el extranjero.
El negocio de los casinos de Adelson, conocido por The Venetian y Palazzo en Las Vegas, no escapa de la polémica tampoco en China. El Departamento de Justicia tiene abierta una investigación para determinar si la compañía violó la legislación que penaliza el pago de sobornos en el extranjero mientras se cuestiona las condiciones laborales en China.