La Presidente señaló que hasta 2003 “se habían construido en el país 8.000 kilómetros lineales” de líneas de alta tensión, mientras que destacó que “de 2003 a la fecha construimos 5.500 kilómetros”, aunque hay quienes dudaron de la estadísticas ofrecida.
Desde hace algún tiempo, abundan las desconfianzas sobre los números que ofrece la Presidente a causa de que muchos de ellos se originan en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, organismo público en tela de juicio.
La jefa de Estado dijo que la importación de hidrocarburos para la generación eléctrica se lleva (por el fracaso de la política hidrocarburífera del Frente para la Victoria), US$ 1.200 millones al año, mientras que la operación del nuevo sistema de represas va a costar US$ 50 millones al año.
“Las dos represas, la Néstor Kirchner y la Jorge Cepernic, prácticamente se repagarían su construcción en 5 años”, agregó.
La mandataria agradeció a la Legislatura de Santa Cruz que rebautizó a las represas (originalmente denominadas Barrancosa – Cóndor Cliff), con los nombres de Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, 2 ex gobernadores santacruceños. Kirchner, además, fue el marido de la Presidente y fundador del Frente para la Victoria.
Debe recordarse que las obras ya fueron licitadas en 2008, durante el anterior mandato de Cristina, luego ella anuló el resultado y ahora volverá a licitarlas.
Su explicación fue que en 2008 no se había terminado la línea de alta tensión de Puerto Madryn a Pico Truncado, por lo que admitió que “hacer una obra de US$ 5.000 millones sin tener el transporte asegurado, realmente era una obra de quijotes”.
Pero la explicación no alcanzó porque toda esa situación se conocía cuando se licitó, y en todo caso ocurrió un grave problema de planificación de obra pública de parte de la Administración Cristina.
La Presidente dijo que la licitación que se realizará el 12/12, y que el “road show" será en Brasil (hoy día con un propio plan de obras públicas por concesión), China y a Rusia, por lo que consideró que “va a tener un resultado muy positivo y muy diferente”.
Esto revelaría que la anulación de la licitación pudo haber sido por problemas de financiación: si el Estado no aportaba los recursos, no había posibilidad de concretar la obra.
Acerca de Rusia, cabe destacar que en varias ocasiones en el pasado manifestó su interés por realizar obras (la ampliación de la canalización del río Salado, por ejemplo), y luego siempre diferentes Gobiernos argentinos eligieron otras posibilidades.
La Presidente destacó que son “1.900 kilómetros, con los que estamos integrando la Patagonia a todo el sistema interconectado”.
Ella aclaró que “en marzo, a más tardar, los argentinos van a dejar de pagar ese recargo muy pequeñito” por la energía eléctrica para la interconexión de Santa Cruz (un bochorno político, obviamente ya insostenible, en especial porque nunca se rindió cuentas del destino de los recursos que, además, nunca fueron aplicados al específico objetivo que tenían).
“No los hicimos para Santa Cruz, los 1.700 megavatios no los vamos a gastar en Santa Cruz”, dijo Cristina, aunque fue la Nación la que ha pagado esa obra.
Ella agregó que para el consumo provincial alcanzará con lo producido en la mina de carbón de Río Turbio. “Va a quedar un excedente para enviar la energía no sólo a la Argentina, sino para intercambiar nuestra energía con el Brasil”, subrayó.
Sin embargo, hay bastantes controversias acerca del resultado del proyecto Isolux en la mina de Río Turbio.
La Presidente recordó que “la matriz energética de la República Argentina es de origen térmico, apenas tenemos 31% en materia hídrica”, pero que “terminada esta represa, se iría a 41% de energía hídrica”, algo que “no solo abarata costos, sino genera una importantísima actividad que tiene que ver con la extensión de la frontera agropecuaria”.
La mandataria puntualizó que “el río Santa Cruz es el 3ro. más caudaloso en el país”, y que será “el primer emprendimiento de carácter nacional. El N°1 en tamaño es Yacyretá, que compartimos con Paraguay; el N°2 es Salto Grande, que compartimos con Uruguay. Este va a ser el más grande de carácter enteramente nacional”.
La Presidenta consideró que el nuevo complejo hidroeléctrico “es El Chocón de la Patagonia sur, y un poquito más”.
Profundización de la obra pública
La Jefa de Estado afirmó que “la obra pública no se va a parar, se va a intensificar, esto es una muestra cabal de ello”.
Ella señaló que “hoy hay muchos argentinos que tienen la suerte de poder tener una casa con lo que están ganando, sin tener que recurrir a un plan Procrear”. Y sostuvo que para ellos se llevarán a cabo desarrollos inmobiliarios que permitan canalizar el ahorro privado.
La mandataria consideró que “un país se ha desarrollado, cuando logra que la mayoría de los que viven en él, también se desarrollen”.
Y concluyó: “No nos sirve el desarrollo de unos pocos, queremos que todos se desarrollen”.