Aquí te contamos todo sobre este destino, una verdadera joya colombiana.
Cómo llegar a Isla Múcura
La forma más fácil y directa de llegar a Múcura es desde Santiago de Tolú, que también vale la pena conocer, al menos por un día. Allí, dicen, hacen las mejores arepas de Colombia: esta cronista no puede aseverar tal cosa, pero sí dar fe -tras haber probado arepas en varios destinos colombianos- de que son realmente exquisitas. Las mejores, como suele ocurrir, son las que venden en los puestitos callejeros, a precios bastante económicos.
De allí se toma una lancha en el muelle, y la duración del viaje es de entre una y dos horas, de acuerdo al trayecto. Algunos servicios ofrecen parada en Santa Cruz del Islote para conocer esta pequeña isla conocida por ser la más poblada del mundo.
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Parada en Santa Cruz del Islote, una de las islas más poblada del mundo (Foto: Mercedes Sullivan).
El viaje en la lancha puede ser bastante movidito... pero cualquier esfuerzo será compensando ampliamente tan sólo al poner un pie en la isla.
Las lanchas salen por la mañana, bien temprano. El consejo es averiguar apenas arribes a Tolú los horarios y precios.
También se puede llegar a la Isla Múcura partiendo de Cartagena, y hay tres posibilidades: la primera es viajar directamente desde uno de sus muelles en lancha (2 horas de viaje), las otras dos implican ir por vía terrestre hasta San Onofre o Santiago de Tolú y desde ahí continuar por vía marítima. Estas dos opciones son más económicas y acortan la ruta acuática.
Muchas personas contratan un tour para ir y volver en el mismo día. La recomendación de esta cronista, tal como se mencionó anteriormente, es quedarse al menos una o dos noches para disfrutar plenamente del lugar.
Isla Múcura: Dónde alojarse
Hay variadas opciones de alojamiento de acuerdo al presupuesto disponible y al tipo de viaje que uno desee. Mi elección fue el Hostal Dahlandia, que era el más económico pero que, además, permitía estar en contacto con los isleños y conocer su forma sencilla de vida. Es un hospedaje que tiene lo básico, íntegramente de madera y techos de paja, con habitaciones compartidas y privadas (los baños sí son compartidos), balcones que dan al mar, con hamacas, y un entorno rústico pero sumamente acogedor. Los atardeceres, párrafo aparte: maravillosos.
Pegadito a dicho hostal se encuentra el pequeño poblado de pescadores Champundum, por lo cual uno puede mezclarse con su gente y palpar el día a día en una isla caribeña. Verás a mujeres lavando ropa a mano, terneros y cerdos muy campantes por el lugar y niños jugando y disfrutando de los pequeños placeres naturales.
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Los niños juegan con barquitos de papel en el mar (Foto: Mercedes Sullivan).
Lo maravilloso del alojamiento mencionado es que no se ubica en la zona más turística de la isla -la playa principal- y, justamente por eso, lo convierte en un verdadero paraíso. Es una zona muy tranquila, ideal para descansar y desconectarse.
La recomendación de esta cronista es evitar la playa principal, a la que todos los días llegan barcos cargados de turistas que pasan el día entre atracciones, chiringuitos y mucha gente. De todos modos, a partir de las cuatro de la tarde suele quedarse vacía, recobrando el silencio, la paz y su encanto paradisíaco.
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Atardecer en Isla Múcura: la foto no le hace justicia.
Qué hacer en Isla Múcura
Más allá de disfrutar del mar turquesa, la arena blanca, la paz y naturaleza del lugar (¡cómo si fuera poco!), hay algunas actividades que pueden realizarse en la isla, como alquilar (a precio económico) un kayak y adentrarse en las aguas cristalinas casi sin olas.
También se puede contratar una excursión de buceo o el tour del plancton bioluminiscente en mitad de la noche (para esa actividad hay que tener en cuenta las fases de la Luna o que el cielo esté nublado, ya que cuando hay mucha luz es difícil de apreciar).
Además, se ofrecen tours a los corales para hacer snorkel o a los extensos manglares de Tintipán, que constituyen el ecosistema de la zona.
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Manglares en Múcura (foto: Mercedes Sullivan)
Múcura tiene uno de los arrecifes de coral más impresionantes del Caribe colombiano y podrás descubrir una fascinante variedad de vida marina, como peces de colores vibrantes, tortugas marinas majestuosas, estrellas de mar, corales exquisitos y otros organismos marinos. Puedes alquilar el equipo de snorkel o unirte a una inmersión con un instructor certificado en la isla.
En cuanto a la gastronomía, por supuesto lo más cotizado es la pesca del día. Entre los platos que se ofrecen se destaca la langosta con arroz con coco, ensalada rayada y patacón; el pulpo, a la parrilla o guisado; el guiso de caracol o la sopa de cangrejo.
La mayoría de los platos vienen acompañados con el infaltable arroz con patacones o ensaladas.
En Múcura también encontrarás las famosas cocadas, unas ricas galletas que se preparan con leche, pulpa de coco rallada, mantequilla y panela. Y el mango con sal (sí, ¡con sal!).
Las opciones, como siempre, variarán de acuerdo al presupuesto y gusto del consumidor.
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Llega la pesca del día y los habitantes de Múcura se reparten el botín (Foto: Mercedes Sullivan).
Isla Múcura: Un poquito de historia
La historia de Isla Múcura se remonta a la época precolombina, cuando era habitada por la comunidad indígena zenú. Durante la época de la colonización española, la isla se convirtió en un punto estratégico para el comercio y la navegación. Más tarde, se convirtió en un destino de pesca y agricultura, y hoy en día, el turismo es la principal fuente de ingresos de la comunidad local.
La isla también cumple funciones ecosistémicas esenciales, además de albergar una amplia variedad de especies animales y vegetales. Su valor natural ha dado lugar a que, desde 1977, forme parte —junto con otras islas— del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo.
Según cuenta la leyenda, la isla se originó de las múcuras con oro que encontraron tres niños y botaron al mar por desconocer el valor de su contenido.
Recomendaciones antes de viajar
Hay que tener en cuenta que se trata de un lugar aislado (y ahí su belleza...) donde el acceso a los recursos es complicado. Así que antes de viajar, deberías tener en cuenta algunas cuestiones:
- No hay tiendas grandes
- Por ser un entorno natural, hay mosquitos y otros insectos. Es recomendable llevar repelente.
- No hay agua potable pero podés comprar botellas de agua ahí (o llevar la propia, si vas por un día)
- El agua para las duchas es racionada (con horarios específicos)
- Hay poca o nula señal en los celulares y no hay internet
- Electricidad racionada en la mayoría de los hospedajes: sólo funciona por la noche.
- No hay sistema de recolección de basura
Y por último, una sugerencia -que aplica a todos los viajes que realices-: cuidá el lugar, no tires basura, no molestes ni toques a los animales, respetá a los habitantes y sus costumbres.
Si ya conociste esta maravillosa isla, ¡contános tu experiencia!