- El desarrollo de programas fitosanitarios
- El auxilio al sector productivo, en situaciones de emergencias climáticas o fitosanitarias
- La promoción de inversiones en las explotaciones frutícolas existentes, que se destinen a incrementar su rendimiento productivo, entre otras cuestiones.
Por otro lado, para fundamentar la iniciativa la oposición explicó que el cultivo de frutales en la Argentina ocupa una superficie de medio millón de hectáreas distribuidas a lo largo de todo su territorio.
"En estos últimos años, el volumen de la producción supera los 7 millones de toneladas repartidas principalmente en uva, cítricos, frutas de pepita, frutas de carozo, olivo, frutas tropicales (palta, banana, mango), frutos secos y fruta fina", detalla el texto, y agrega que "el sector frutícola argentino en general presenta antecedentes de operar de manera eficiente en cuanto a producción, logística, procesamiento y comercialización interna como externa, pero enfrenta una serie de desafíos de índole económica y comercial, en particular su dependencia de ciertos mercados con alta volatilidad de precios...".
Por otro lado, el proyecto también detalla datos exactos sobre la producción de frutas por provincia:
En el caso de las Peras, Argentina es la principal exportadora de peras del hemisferio Sur, Río Negro abarca el 80% de las exportaciones de peras del país.
Las Manzanas con origen en las provincias de Río Negro, Neuquén y Mendoza son responsables por las 106.000 toneladas anuales que exporta el país.
En Limones Argentina es el principal productor mundial de limones. La provincia de Tucumán es responsable del 75% de las colocaciones de limones argentinos al exterior.
Arándanos Argentina es el sexto exportador mundial de arándanos. Entre Ríos (33%), Tucumán (22%) y Buenos Aires (16%), son las provincias más exportadoras.
Con todos los datos expuestos, la oposición lamentó que aunque el sector parece "robusto" los productores se enfrentan a diversos desafíos:
- La volatilidad de los precios y la caída de la demanda internacional en este año.
- La presencia permanente de nuevo vector fitosanitarios que atacan a la producción y terminan destruyendo las plantas e impidiendo el acceso de la fruta a los mercados internacionales.
- Los costos de producción en alza, en particular los vinculados con fertilizantes, agroquímicos, combustible.
- La falta de recursos humanos calificados para la cosecha.
- La falta de una estrategia conjunta para el ingreso a nuevos mercados como son el de la China y del Sudeste Asiático.
- Falta de un precio interno que pueda sostener la producción y el bajo precio pagado por productos para jugos y esencias.
"Estos factores son los que buscamos atacar con el presente proyecto de ley que tiene como antecedente el proyecto 1628-D-2015 de Basterra y otros, que introducía incentivos en materia tributaria", sentenciaron.
El proyecto completo a continuación: