Asimismo, la pérdida de peso aislado no es un referente útil para determinar el riesgo de Alzheimer, ya que puede derivar de muchos motivos.
Estudio de Alzheimer
Para el estudio, los investigadores analizaron la relación entre los cambios de peso corporal y los biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer en 408 participantes, quienes no presentaban alteraciones cognitivas.
Durante un intervalo de 4 años, los participantes recibieron la visita del equipo y fueron sometidos a una serie de de pruebas cognitivas, clínicas y de neuroimagen.
El estudio reveló que los participantes con un mayor riesgo de Alzheimer habían perdido una media del 1% de su peso corporal por año, no así aquellos con menor riesgo.
“Una de las hipótesis que se ha desarrollado es que la enfermedad de Alzheimer afectaría directamente a una estructura del cerebro llamada hipotálamo; esta región, a parte de otras funciones, también regula el metabolismo y el gasto energético del cuerpo. En consecuencia, sus alteraciones podrían dar lugar a cambios en el peso corporal”, explica el Dr. Oriol Grau.
“Incorporar un indicador de los cambios de peso corporal en los índices de riesgo que engloban diferentes medidas puede ayudar a predecir qué personas tienen más riesgo de desarrollar deterioro cognitivo asociado a la enfermedad de Alzheimer”.
El estudio también contó con la participación de investigadores del Hospital Clínic de Barcelona, de Roche Diagnostics International, de la University Hospital de Suecia, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN).