Los tres lotes habían sido fabricados en España bajo contrato por Moderna. Rovi, que envasa las vacunas Moderna para otros mercados por fuera de Estados Unidos, dijo la semana pasada que los lotes en cuestión estaban destinados únicamente a Japón.
Todavía no hubo declaraciones por parte de la compañía sobre la tercera muerte, pero ha dicho la semana pasada que:
La rara presencia de partículas de acero inoxidable en la vacuna Moderna de COVID-19 no representa un riesgo indebido para la seguridad del paciente y no afecta negativamente el perfil de riesgo/beneficio del producto La rara presencia de partículas de acero inoxidable en la vacuna Moderna de COVID-19 no representa un riesgo indebido para la seguridad del paciente y no afecta negativamente el perfil de riesgo/beneficio del producto
Las declaraciones se dieron tras reportar dos muertes en recientemente vacunados con la segunda dosis: dos hombres de unos 30 años sin problemas de salud subyacentes.
Más de 500.000 personas han sido inoculadas con vacunas posiblemente contaminas por pertenecer a los tres lotes defectuosos. Los japoneses no han querido recibir el antídoto de Moderna desde entonces.
Con todo, la mayoría de las fórmulas utilizadas en Japón son de Pfizer, aunque se han administrado al menos 12,2 millones de dosis de Moderna.
En Japón el 48% de la población está completamente vacunada y más del 59% ha recibido al menos una dosis.