La doctora Reid dijo que la motivación para probar la vacuna para el cáncer de pulmón es ofrecer un medicamento fácil de administrar, de forma ambulatoria y que pueda evitar el progreso del cáncer, ya que “eso cambiaría las reglas del juego en la calidad de vida”.
La vacuna CIMAvax-EGF ha sido desarrollada a lo largo de más de 25 años por investigadores del Centro de Inmunología Molecular (CIM) en La Habana, Cuba. Actualmente, la CIM también está realizando un estudio de prevención en la isla.
CIMAvax-EGF
La vacuna cubana actúa bloqueando una proteína conocida como factor de crecimiento epidérmico (EGF), que las células de cáncer de pulmón necesitan para crecer.
CIMAvax produce anticuerpos contra EGF, montando una respuesta inmune, capturando la proteína para que ya no circule en la sangre y no llegue a las células cancerosas.
Las células terminan "hambrientas", ya que la proteína no puede conectarse a su receptor, conocido como EGFR, en la célula y se inhibe el crecimiento del cáncer.
Estudios anteriores han demostrado que se ha encontrado EGFR en las vías respiratorias de sujetos sin cáncer, así como en personas diagnosticadas con cáncer.
De momento, la vacuna estaría indicada para pacientes portadores de tumores de pulmón de células no pequeñas, en estadios avanzados, que hayan concluido la primera línea de terapia oncoespecífica hace al menos 4 semanas.