En la materia en fase superiónica las moléculas de agua se separan en sus iones constituyentes de hidrógeno y oxígeno. Luego, los iones de oxígeno se organizan en una red en forma de cubo, alrededor de la cual los iones de hidrógeno se mueven libremente.
En efecto, el hielo superiónico tiene una conductividad alta, una baja densidad y un color más oscuro.
“Es algo así como un entramado de oxígeno sólido sentado en un océano de átomos de hidrógeno flotantes", dijo Prakapenka.
El descubrimiento es un hito que se viene teorizando desde 1990, cuando la evidencia experimental comenzó a surgir.
En 2019 los científicos lograron producir hielo superiónico en el laboratorio. Sin embargo, en ese experimento solo duró una fracción de segundo, contrario al nuevo experimento en el que han conseguido fabricar hielo superiónico estable.
Gracias al avance, se podrá estudiar este estado de la materia con más detalle. Según explicaron los físicos, el entendimiento de esta fase del agua podría ayudarnos a entender cómo se forman los planetas.
Se cree que este tipo de hielo se encontraría en planetas gigantes de hielo como Urano y Neptuno. El equipo advierte que todavía hay que trabajar mucho más para explorar cómo funciona el hielo superiónico.