Además, la cantidad de agua probablemente varíe mucho de un planeta a otro, ya que no hay dos iguales en el universo conocido.
El nuestro, por ejemplo, está compuesto en un 71% por agua. De la misma forma, algunos exoplanetas pueden tener océanos profundos o estar salpicados solo por lagos.
Para comprender cómo sería la vida, los investigadores crearon un modelo denominado ExoPlaSim que simula planetas rocosos. Los resultados confirmaron que la ubicación y la cantidad de tierra tienen un efecto significativo en el clima de un planeta.
Esto se debe a que cuando un planeta tiene cantidades similares de tierra en el lado diurno, pero en configuraciones opuestas, como uno rodeado por un océano, la temperatura promedio de la superficie puede variar hasta en 20 grados Celsius. El área libre de hielo tiene una correlación directa con la cantidad de vapor de agua en la atmósfera.
Como era de esperar, si un planeta tiene una mayor cantidad de tierra, entonces el clima será más seco y cálido en el lado diurno. Las nubes y la lluvia están más confinadas a regiones centrales más pequeñas.
Asimismo, cuanto más habitable es un planeta, mayores son las posibilidades de que esté habitado por alguna forma de vida. Como resumió Macdonald:
“Descubrir si existe vida en otras partes del universo es un desafío clave para la astronomía y la ciencia en su conjunto. Nuestro trabajo demuestra que la distribución de la tierra en un planeta similar a la Tierra tiene un gran impacto en su clima y debería ayudar a los astrónomos a observar planetas con instrumentos como el telescopio espacial James Webb para interpretar mejor lo que están viendo”.
Más contenido en Urgente24:
Por qué ya no se puede transferir con tarjetas de débito en Mercado Pago
Error de la Policía Bonaerense provoca alarma en La Matanza
Alerta: Bancos centrales suben sus tasas contra la inflación
Le muestran la puerta de salida a Ariel Schale
Oscuro panorama: economía en picada y alta inflación