"El hecho de que las bacterias usen la percepción de quórum (quorum sensing) para comunicarse entre sí revoluciona nuestro entendimiento y nos permite brindar respuestas más claras", dijo la investigadora líder del estudio, la Dra. Karina Goldberg, apunta el diario The Jerusalem Post. "Los edulcorantes artificiales interrumpen esa comunicación, lo cual indica que los edulcorantes artificiales pueden ser problemáticos a la larga".
Los científicos criticaron el hecho de que hay poca información sobre los edulcorantes artificiales en los productos que sometieron a estudio, lo que vuelve difícil saber cuánto de cada uno tiene cada producto.
"Nuestra investigación debería empujar a la industria alimenticia a reevaluar su uso de edulcorantes artificiales", dijo otro de los científicos que participaron del estudio, Ariel Kushmaro.
En 2018, un grupo conjunto de científicos de la Universidad de Ben Gurion en el Négev y de la Universidad Tecnológica Nanyang de Singapur encontró que los edulcorantes artificiales aprobados por la FDA son tóxicos para las bacterias intestinales.
Publicaron los hallazgos de su trabajo en la revista científica Molecules.
Tomaron en cuenta las mismas sustancias que las del estudio más reciente.
Hallaron que bacterias tales como la E. coli se volvían tóxicas cuando eran expuestas a una cantidad tan pequeña como 1 mg/ml de edulcorantes artificiales.