Los bancos Santander y HSBC pasaron de la nota A3 a la Baa2, registrando una caída de 2 niveles, pero la perspectiva es positiva. El BB, que era clasificado como A2, cayó 3 clasificaciones, y el Safra, con calificación Baa1 fue bajado solo un nivel, quedando también en actitud positiva.
El caso más grave fue el del Banco Votorantim, que fue bajado a un nivel por debajo del nivel de rating de la deuda soberana brasileña de Baa2 a Baa3.
De acuerdo con la agencia la reclasificación refleja el mal desempeño financiero de la institución, incluyendo la débil calidad y rendimiento de los activos y las perspectivas negativas para su fortaleza financiera. A pesar de la reclasificación, las perspectivas son estables para el banco.
La agencia justificó la decisión de revisar las notas con el argumento principal de que las instituciones brasileñas serían susceptibles a una posible crisis de la deuda del gobierno, ya que están directamente relacionados a oscilaciones de la deuda soberana brasileña.
"Nuestra revisión indica que hay pocas razones para creer que estos bancos estarían desvinculados de una crisis de la deuda del gobierno", afirma Moody's. "Más precisamente, notamos una exposición directa significativa de esos bancos a los títulos del gobierno brasileño, equivalente a 167% del capital de Nivel 1, en promedio, en base a los últimos datos consolidados disponibles", dice el comunicado de la agencia,