Superproducción de Disney, de US$ 250 millones de presupuesto (sin incluir unos gastos de promoción que algunos estiman en casi US$ 100 millones adicionales), no cubriría sus costes a menos que ocurriese un mantenimiento extraordinario en las carteleras internacionales, o un éxito descomunal en los mercados asiáticos. Nada de eso parece posible.
El interés fuera de USA fue ligeramente mayor pero -según los cálculos de los expertos- Disney tiene que recaudar el doble de lo gastado pues parte de la recaudación bruta es para las salas de cine.
El fracaso es doble porque se trata de un largometraje que nació con vocación de saga.
"Esperamos que la película genere una pérdida operativa de aproximadamente US$ 200 millones durante nuestro 2do. trimestre fiscal que finaliza el 31 de marzo. Como resultado, nuestra expectativa actual es que tendremos una pérdida operativa de entre US$ 80 millones y US$ 120 millones en la división del estudio (de cine)", indicó Disney en su nota.
Disney carece de la vocación por las superproducciones al estilo de George Lucas (Guerra de las Galaxias) o Steven Spielberg (Encuentros Cercanos, ET, Gremlins, Regreso al Futuro, Parque Jurásico, Men in Black, La Guerra de los Mundos, Transformes, etc.) o James Cameron (Avatar), pero decidió incursionar en el género... y perdió.
La aventura basada en una novela de Edgar Rice Burroughs, el creador de Tarzán, se centra en la historia de un soldado de la guerra civil estadounidense que llega a Marte.
Para los estudios Disney es otro fracaso costoso pues hace 1 año la película de animación "Mars needs Mums" se hundió en taquilla. Tampoco llegaron a funcionar "El príncipe de Persia" ni "El aprendiz de brujo".
Ahora, las esperanzas están depositadas en "Avengers", un remix de superhéroes encabezado por Chris Hemworth (Thor) y "Iron Man 3" con Robert Downey Jr.