Aunque al parecer Xi no se da por vencido mientras realiza una gira de inspección por el país. Según explicó el diario oficial del Partido Comunista, The Global Times, el presidente llegó a la provincia de Yunnan en el suroeste de China, una de las regiones con mayor nivel de pobreza y al parecer su visita fue furor en las redes sociales chinas durante el domingo y las primeras horas el lunes. Aunque esto no es todo ya que su paso por la ciudad también coincide con que es uno de los puntos claves de cara a la Nueva Ruta de la Seda.
Además, la provincia tiene una ubicación estratégica ya que comparte frontera con Myanmar y además es un terreno fértil y especial para permitir un desarrollo económico en la región, explicó el medio chino.
Aunque no solo eso ya que según una encuesta publicada por la agencia de noticias del gobierno, Xinhua, Yunnan redujo su población afectada por la pobreza de 8.04 millones en 2012 a 1.79 millones en 2018.
Sin embargo, ahora muchos se cuestionan si el plan de Xi podrá ser completado o no, teniendo en cuenta los efectos que dejó la guerra comercial y que todavía sigue causando y los fracasos regionales mencionados anteriormente. Es por eso que tal vez la prisa de Xi por elevar a China e instalar su visión de globalización, tendrá que esperar. A esto por supuesto se le suma que la desaceleración de China es notable, no preocupante pero si un tanto bajo en comparación a los últimos años: 6,1%, el más bajo desde comienzos de los 90'.
Esto por supuesto también tiene sus consecuencias en cuanto a los planes de Xi a nivel internacional, comenzando por su proyecto de la Nueva Ruta de la Seda. Si bien intenta consolidar su lugar en Myanmar o con su presencia en los distintos países de Asia y del Norte de África, no son suficientes. Claro que todo termina en la guerra comercial con China y la incertidumbre que China significó desde que esta estalló, y que todavía sigue significando. Es así que muchos países que y compañías que veían en el país una inversión segura, decidieron reducir su actividad o están descontentas.
Sin embargo, a nivel político, Xi sigue siendo imbatible. Tal es así que el Partido Comunista eliminó los límites del mandato presidencial, lo que logró que el mandatario se quede como cabeza de Estado por mucho tiempo más y a la vez que tenga la oportunidad de moldear sus proyectos económicos con el plazo que guste. Aunque claro, esto también lo pone en el lugar de antidemocrático y causa críticas a nivel internacional y protestas masivas como las que tuvieron lugar en Hong Kong. Pero al parecer por ahora, eso no es un problema lo suficientemente grande para Xi.