El analista de China Securities Shi Zerui explica a Bloomberg que "la guerra comercial también podría ayudar a crear un nuevo mercado para productos domésticos". Se podría reactivar el ambicioso plan 'Made in China 2025', lanzado en 2015 y que buscaba impulsar la tecnología propia pero quedó frenado ante las tensiones comerciales.
Debe recordarse que Huawei trabaja duro con ese objetivo. Durante 2020 la compañía china extenderá su sistema operativo Harmony, diferente a Android, a más productos, y los promocionará tanto en su país de origen como en el extranjero, aunque seguiría sin incluirlo en sus smartphones.
Según ha contado un portavoz de la compañía a Reuters, Harmony OS estará presente en televisores, relojes inteligentes y altavoces.
Financial Times explica que el proyecto se asumiría en 3 fases:
> sustituir el 30% del hardware en las agencias estatales el próximo año,
> el 50% en 2021 y
> el 20% restante en 2022,
según estimaciones de China Securities basadas en solicitudes gubernamentales y presupuestos.
La exigencia de uso de tecnología china se respaldará en la Ley de Seguridad Cibernética aprobada en 2017 que indica la necesidad de uso de tecnología "segura y controlable" en el país. Así pues, aunque la renovación de los equipos será en las agencias y oficinas gubernamentales, también se extenderá a industrias clave como finanzas, energía o telecomunicaciones.
Así por ejemplo, se estima que los bancos chinos pasarán de usar tecnología de IBM y Oracle a proveedores de arquitectura X86 más diversificados y, finalmente, a hardware totalmente fabricado en China.
El principal reto al que tendrá que hacer frente China es la complicada sustitución de algunos componentes y sistemas como los semiconductores de proveedores como Intel o Nvidia, así como el software de Microsoft o Apple.