El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha llamado este martes 9/11 al presidente polaco, Andrej Duda, para expresarle “la solidaridad de la OTAN y de todos los aliados” ante la difícil situación en la frontera.
Stoltenberg ha calificado como “inaceptable” la “táctica híbrida de Bielorrusia en la utilización de migrantes”.
Bielorrusia cuenta con el apoyo del régimen ruso de Vladimír Putin.
“La instrumentalización de los migrantes por Bielorrusia es inaceptable”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, exigiendo al régimen de Minsk que “deje de poner las vidas de personas en peligro”.
Por otro lado, Von der Leyen anunció en un comunicado que “está hablando con los líderes de los estados miembros para extender las sanciones sobre las autoridades de Bielorrusia”. Además, ha advertido que está explorando “cómo sancionar, incluso mediante la inclusión en listas negras, a las aerolíneas de terceros países que participan activamente en la trata de personas”.
Mientras tanto, Iraq ha ordenado a Bielorrusia cerrar sus consulados de Bagdad y Erbil, acusando a las autoridades bielorrusas de ofrecer visados simplificados para atraer iraquíes.
Los migrantes, expulsados masivamente de Polonia y con Bielorrusia rechazando su reingreso, se encuentran varados en los fríos bosques polacos, explica la BBC. Varios han muerto de hipotermia y se teme que con la fría llegada del invierno, podrían ser muchos más.
"Miles de personas han quedado atrapadas en tierra de nadie, vagando en difíciles condiciones por los bosques de la región que separa Bielorrusia de Polonia", explica el diario La Vanguardia. "El régimen de Alexánder Lukashenko y agencias de viajes bielorrusas han facilitado en los últimos meses visados de entradas a inmigrantes que intentan aprovechar esta ruta, más segura que cruzar el Mediterráneo en botes, para llegar en avión a las puertas de la Unión Europea en busca de una vida mejor".
Los migrantes han relatado historias sobre soldados bielorrusos ayudándolos a realizar cruces ilegales hacia Polonia y Lituania.
“El grupo está bajo control de bielorrusos armados. Son ellos quienes deciden la dirección que toman”, alertó Stanislaw Zaryn, portavoz del ministerio de Interior polaco, en un mensaje a través de su cuenta en Twitter.
De acuerdo a testimonios, los migrantes saben que están siendo utilizados por Lukashenko pero no tienen otra opción, no tienen a dónde ir. Bielorrusia niega la acusación y dice que los migrantes buscan "protección", acusando a Polonia de utilizar métodos "injustificados" para repelerlos.