Le siguieron cuatro réplicas consecutivas de 5,5; 4,7; 6,3; y 5,9. El cuarto, también de magnitud 6,3, a unos 29 kilómetros de Zindah Jan. Más tarde, el servicio de sismología estadounidense sintió otros dos temblores casi una hora después en la provincia de Herat de magnitudes 4,8 y 4,9, respectivamente.
Como el terremoto azotó zonas muy remotas y pobres -muchos de ellos tierras de refugiados que llegaron recientemente de Irán y Pakistán- las autoridades locales reclamaron ayuda internacional, comida, ropa, alimentos, medicina y agua.
La cantidad de muertos y heridos es tan grande que el hospital regional de Herat colapsó. El hospital de 600 camas alcanzó su capacidad en la tarde del sábado y los funcionarios talibanes construyeran un hospital improvisado.
“Nuestra morgue está fuera de su capacidad”, sentenció un médico del nosocomio.
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El gobernador local Noor Ahmad Islamjar en un vídeo dijo que "un gran número" de personas en el distrito murieron después de que más de 10 aldeas quedaron reducidas a escombros. “Hacemos un llamado a la gente para que vaya y ayude a las personas [afectadas] en estas aldeas”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) comunicó que más de 600 casas habían sido destruidas o parcialmente dañadas en al menos 12 aldeas de la provincia de Herat
Los minaretes medievales de Herat también sufrieron graves daños, como lo muestran imágenes subidas en las redes sociales, con grietas y tejas caídas.
Videos muestran personal de rescate levantando a personas muertas o heridas despavoridas cubiertas de tierra y polvo. Grupos de hombres buscaban con palas a sobrevivientes entre las ruinas de las viviendas, mientras que las mujeres y niños esperaban a la intemperie entre las casas que quedaron arrasadas, con las pertenencias expuestas al viento. Muchos murieron sepultados.
Crisis humanitaria
Afganistán está sufriendo una grave crisis humanitaria, con la retirada generalizada de la ayuda exterior tras el regreso de los talibanes al poder en 2021. El país con pasado bélico posee infraestructura en ruinas y las operaciones de socorro y rescate son difíciles de organizar.
El sistema de salud de Afganistán sufre recortes devastadores en los dos años transcurridos desde que los talibanes tomaron el poder y gran parte de la asistencia internacional fue suspendida.
Diplomáticos y funcionarios de ayuda dicen que las preocupaciones sobre las restricciones de los talibanes a las mujeres y las crisis humanitarias globales en competencia están provocando que los donantes retiren el apoyo financiero.
Afganistán está entre los países más propensos a desastres naturales, al estar situado en la cadena montañosa del Hindu Kush, un punto de gran actividad sísmica Además, Afganistán cuenta con una población muy vulnerable, mayormente pobre, además de carecer de infraestructura suficiente.
Este mismo año un terremoto de magnitud 6,5 sacudió la escasamente poblada provincia nororiental de Badakhshan, a 40 kilómetros (25 millas) al sureste de la aldea de Jurm, matando al menos a 13 personas en Afganistán.
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Afganistán está entre los países más propensos a desastres naturales, al estar situado en la cadena montañosa del Hindu Kush.
En Kunar en Septiembre 2022 temblores azotaron la provincia de Kunar y mataron a ocho personas.
A finales de junio del año pasado, un terremoto similar de magnitud 5,9 en las provincias afganas orientales de Paktika y Khost, fronterizas con Pakistán, provocó la muerte de más de 1.000 personas y unos 1.500 heridos.
Otros dos en Hindú Kush pero con 13 años de diferencia arrasaron con la ciudad. El último de 2015 de magnitud 7,5, mató a 399 personas en Afganistán y en los vecinos Pakistán e India, en el de 2022 fallecieron un total de 1.100 personas.
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