El argumento de Canarias es que faltaron informes, protocolos escritos y comunicación directa. El de Moncloa es el contrario: el Ejecutivo sostiene que hubo diálogo con Clavijo, incluso mediante intercambios con Pedro Sánchez, y que España no puede mirar hacia otro lado cuando hay 14 ciudadanos españoles a bordo de un barco con un brote confirmado de hantavirus. La decisión, remarcan en Madrid, se tomó bajo coordinación con la OMS, la Unión Europea y las autoridades sanitarias implicadas.
El turismo quedó en el centro de la pelea. Clavijo advirtió sobre el impacto que podría tener la llegada del MV Hondius en la imagen de Canarias y también puso en duda la capacidad sanitaria del archipiélago para atender a más de un paciente si la situación se complicara. Ese planteo irritó al Gobierno central y a sectores cercanos al oficialismo, que leyeron la advertencia como una forma de agitar el temor turístico antes de que el barco siquiera llegue a Tenerife.
Fernando Clavijo.jpg
Fernando Clavijo endureció su postura contra Moncloa por la llegada del MV Hondius a Canarias y pidió garantías antes del operativo por hantavirus.
FOTO: NICOLAS TUCAT / AFP
La contradicción es sensible para Canarias. El archipiélago recibió en 2025 más de 18,3 millones de turistas y movió más de 23.000 millones de euros en facturación turística, según datos difundidos por medios locales y por el propio Gobierno canario. Por eso, en Moncloa consideran que presentar la llegada controlada de unas 140 personas como una amenaza para el destino no solo exagera el riesgo sanitario, sino que también puede dañar la imagen de una de las principales industrias de las islas.
En ese punto, el choque dejó de ser solamente sanitario. Para Clavijo, Canarias no puede quedar expuesta a una crisis decidida desde Madrid sin información suficiente. Para Moncloa, el presidente canario está usando la bandera de la prudencia para despegarse del costo político de una decisión difícil, pero inevitable desde el punto de vista humanitario y sanitario.
Los españoles irán al Gómez Ulla y la cuarentena abre otro frente
El plan del Gobierno apunta a que el paso del Hondius por Canarias sea lo más breve posible. Una vez que el crucero fondee frente a Tenerife, los pasajeros serán evaluados por equipos sanitarios y los extranjeros serán repatriados a sus países si su estado de salud lo permite. Los 14 españoles que viajan a bordo, en cambio, serán trasladados en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz y de allí al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid.
El centro fue elegido porque dispone de unidades de aislamiento de alto nivel, una pieza clave para contener cualquier posible contagio y separar los casos sospechosos de los pasajeros que sigan asintomáticos. Según el esquema previsto por Sanidad, quienes presenten síntomas ingresarían en esas unidades especiales, mientras que los asintomáticos cumplirían la cuarentena en otras dependencias del hospital.
Operativo Hantavirus en Países Bajos.
Una persona con traje de protección fue trasladada a una ambulancia en Schiphol, tras la evacuación de pasajeros del Hondius bajo sospecha de hantavirus.
FOTO: LINA SELG / AFP
El problema es que esa cuarentena abrió una discusión legal dentro del propio operativo. La ministra de Defensa, Margarita Robles, deslizó que el aislamiento de los pasajeros españoles sería voluntario, pero Sanidad ya trabaja en un informe jurídico para poder hacerlo obligatorio si alguno se negara a cumplirlo. El Ministerio se apoya en la ley de medidas especiales en materia de salud pública, que permite adoptar medidas de control sobre enfermos, contactos o grupos de personas cuando existe riesgo de transmisión.
Por ahora, todos los pasajeros que siguen a bordo están asintomáticos, según informó la naviera Oceanwide Expeditions, y los tres evacuados fueron trasladados fuera del barco antes de que el MV Hondius pusiera rumbo a Canarias. Aun así, el Gobierno no quiere dejar grietas legales: la cepa Andes del hantavirus, detectada en dos de los casos confirmados, tiene antecedentes de transmisión entre personas, aunque los expertos remarcan que no se habla de un contagio casual a distancia, sino de contactos muy estrechos o físicos. Por eso la cuarentena aparece como el punto más delicado del plan.
PP y Vox usan el crucero para golpear a Sánchez
La llegada del crucero ártico a Canarias también entró en la pelea partidaria. En Granadilla de Abona, el PP local rechazó que el MV Hondius fuera recibido en el municipio y reclamó conocer los informes de la OMS, los protocolos sanitarios y las medidas de protección previstas para vecinos y agentes.
Vox llevó el caso a otro nivel. Santiago Abascal acusó a Pedro Sánchez de usar el brote para desviar la atención de sus problemas políticos y judiciales, y cuestionó que España aceptara un barco con “un virus mortífero” sin dar, según dijo, explicaciones suficientes a los canarios.
Desde el oficialismo buscaron bajar el tono. Sumar pidió “más solidaridad” y “menos alarmismo”, mientras Sanidad defendió que la recepción se hará bajo coordinación internacional y sin contacto con la población local. El argumento central es que el Hondius no puede quedar varado en el Atlántico cuando hay ciudadanos españoles a bordo y un dispositivo cerrado para evacuar a los pasajeros.
Así, el hantavirus dejó de ser solo una alerta sanitaria. Entre el temor al contagio, el peso del turismo en Canarias y la pulseada con Clavijo, la oposición encontró otro frente para desgastar a Sánchez.
------------
Más noticias de Urgente24:
Se peleó con la dirigencia y un titular se va de River: "Se vende"
Tras 88 años, cerró la única fábrica de aisladores eléctricos de Argentina y Caputo salió a evitar un colapso
Telefe se cansó: borró a su conductor estrella y se desató la polémica
Sorpresa: Cerraron un reconocido supermercado (y uno de los más caros) por ratas... y otros
"Milei está apoyando con US$350 mil": Escándalo internacional tras audios filtrados