El vicealmirante José Rafael Hernández Abchi, comandante del desfile, había destacado la presencia de 15.400 combatientes, además de 46 soldados de la Federación Rusa.
Hernández Abchi declaró que los uniformados son “antioligarcas, fervorosamente y profundamente chavistas, adoctrinaos y entrenados bajo el método de resistencia revolucionaria”.
Intentando bloquear el alegato de María Corina Machado, Hernández Abchi agregó:
“El que tenga ojos que no se los tape, que vea, el que tenga oídos que oiga y oiga bien, este mensaje es la conciencia real de una FANB, refundada en sus principios de Bolívar, Miranda, Zamora, principios originales anticolonialistas, de raíz. Este ejército nació como el más poderoso para reventarle el espinazo al ejército imperial colonialista y genocida que dominó nuestra América”.
La apelación de María Corina
Machado grabó un video apelando a la comprensión de los militares y prometiendo igual moneda en la transición posible:
"Hoy, 5 de julio se conmemoran 213 años de la declaración solemne de la independencia de Venezuela, día de la Fuerza Armada Nacional.
Hace más dos siglos declaramos nuestra independencia y asumimos el compromiso de ser ciudadanos libres. Desde entonces, la vida de la patria ha tenido a los hombres y mujeres en uniforme como parte integral de la sociedad venezolana. El militar venezolano expresa, por tanto, los mismos sueños, aspiraciones, problemas y necesidades de todos los que nacimos en esta tierra, y al igual que el resto de nuestro pueblo también tiene familiares y amigos en el exterior, muchos de los cuales anhelan regresar a un país libre y lleno de oportunidades.
La Fuerza Armada Nacional históricamente ha sido el símbolo que ha garantizado la paz ciudadana, la integridad territorial y el respeto al orden constitucional, lo que representa una de las responsabilidades más elevadas que el Estado puede otorgarle a una institución y así como en 1958 cumplió un papel decisivo en el advenimiento de la democracia, hoy tiene un desafío fundamental para el futuro de la república.
La Fuerza Armada Nacional será uno de los protagonistas esenciales de las transformaciones requeridas por la sociedad democrática que se avecina. El modelo de enemigo interno ha devenido en la actual doctrina militar, lo que ha tornado nuestro propio poder bélico en contra de la población y sus instituciones y ha puesto de lado la responsabilidad del resguardo de la soberanía Nacional. En la nueva Venezuela será indispensable que la institución militar asuma sin demora la defensa integral del territorio y de la soberanía popular expresada en el voto.
Las amenazas actuales al Estado venezolano que le corresponde enfrentar a la FAN son, entre otras, la presencia de grupos armados irregulares involucrados en el tráfico de drogas y la explotación ilegal de los recursos naturales, lo que genera graves perjuicios a la población y al ambiente. Igualmente, lo es la permanencia de agentes transcontinentales malignos a quienes se les permite operar dentro del territorio.
En la nueva etapa democrática vamos a proceder a la profesionalización y especialización tecnológica de nuestras fuerzas militares a través de la creación de unidades que rompan los paradigmas de los conflictos convencionales y estén al servicio de la ciberdefensa de las infraestructuras críticas; operen con modelos avanzados de Inteligencia y análisis de riesgos, e incrementen sus capacidades tácticas sobre el territorio, con el uso intensivo de nuevas plataformas tecnológicas de defensa. De la misma manera, se hace impostergable la revisión y actualización de los planes de estudios, lo que resultará altamente provechoso en el proceso de intercambio de ideas entre lo civil y lo militar, a fin de construir una visión compartida de democracia y desarrollo, apartada de esquemas ideológicos o partidistas.
Algunos agentes oficiales desarrollan la narrativa de que nosotros somos enemigos de la FAN, al contrario, somos aliados para reencausar la institucionalidad que tanto demanda la nación. Queremos un futuro brillante y compartido donde promoción tras promoción cumpla con sus deberes y como consecuencia, la sociedad y los gobiernos reconozcan sus méritos. Los militares llegarán a sus cargos sin obstáculos, ni tapones generacionales basados en el amiguismo; lo harán sobre la base de sus méritos profesionales, sin que sus ideas o preferencias se constituyan en barreras.
La Venezuela nueva necesita una Fuerza Armada Nacional sólida, rigurosamente institucional, apegada al artículo 328 de la Constitución y, sobre todo, con militares respetados por la sociedad de la cual forman parte. El nuevo país les garantizará ese respeto exactamente en la medida en que la conducta institucional prevalezca.
El norte es una institución profesional integral, con altos niveles de efectividad, eficiencia, sentido de pertenencia, disciplina, moral, ética, responsabilidad, patriotismo y apego irrestricto a la legalidad.
Confío en que Venezuela encontrará en la FAN a hombres y mujeres conscientes de su compromiso con la nación, garantes de la estabilidad interna, del estado de derecho, de la soberanía nacional e integridad territorial. Allí, en sus unidades harán valer el prestigio del que con certeza se harán merecedores y contarán entonces con el aprecio popular.
Tengan la certeza que nuestro objetivo es construir una Fuerza Armada Nacional bien formada, bien remunerada, y bien equipada, apta para cumplir con su deber republicano enmarcado en la Constitución y para enfrentar las amenazas que el mundo de hoy y el de mañana nos presentan.
Quiero decirle a la familia de cada militar que en el gobierno presidido por Edmundo González Urrutia tendrán la seguridad social y muy especialmente los servicios de salud que le permitan vivir con bienestar y dignidad.
En 23 días se concretará en Venezuela lo que es un hecho ya reconocido dentro y fuera del país. El 28 de julio acudiremos a ejercer el voto y la FAN al lado del pueblo tienen la misión de contribuir al respeto de la voluntad del soberano. Su papel será crucial porque garantizará una transición en paz hacia la democracia. En el marco del Plan República serán testigos de primera fila de la expresión de un pueblo que clama por libertad y que ve en las urnas electorales el medio pacífico, democrático y constitucional para lograrla.
Miembros de la Fuerza Armada, la nación los necesita. La Constitución debe ser su norte y guía. El 28 de julio se consagrará, mediante el voto popular, el cambio de mando y el 10 de enero de 2025 asumirá el nuevo presidente y comandante en jefe. Estamos convencidos que nuestros militares garantizarán una transición legítima y ordenada.
Con el alma de quien ha recorrido el país desde las ciudades hasta los más pequeños pueblos y que le ha correspondido vivir el sufrimiento y también expresar la esperanza, determinación y valentía de mis compatriotas, los invito a participar con decisión y confianza en este inminente futuro. No nos fallen; nosotros no les fallaremos".
El comicio
Más de 21 millones de venezolanos registrados para votar, pero se prevé que el éxodo de más de 7,7 millones de personas por la prolongada crisis —incluidos unos 4 millones de votantes— reduce el universo a unos 17 millones.
La votación no es obligatoria y se realiza mediante máquinas electrónicas.
La ley venezolana permite a sus ciudadanos votar en el extranjero, pero sólo unos 69.000 cumplieron los criterios para emitir su voto en embajadas o consulados durante estas elecciones.
Los costosos y lentos requisitos gubernamentales para registrarse, la falta de información y la exigencia de presentar una prueba obligatoria de residencia legal en un país anfitrión impidieron que muchos inmigrantes se registraran para sufragar.
El autoproclamado "gobierno socialista" de Venezuela enfrenta un serio desafío electoral por primera vez en mucho tiempo.
El presidente Nicolás Maduro, ahora en su 11er. año en el cargo, es desafiado por el exdiplomático Edmundo González Urrutia, quien lidera una oposición renacida. Hay otros 8 candidatos. El comicio es el 28/07.
En ese contexto, el 03/07 ocurrió otro encuentro entre los gobiernos de Venezuela -delegación encabezada por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional- y USA, que intenta garantizar la transparencia del comicio. No es fácil.
Espíritu destituyente
Interesante texto de Andrés Guillermo Izarra García, exministro de Comunicación e Información durante el gobierno de Hugo Chávez, y exministro de Turismo durante el gobierno de Nicolás Maduro. Hoy él es un periodista opositor al gobierno venezolano. Izarra comprende cómo es la estructura del poder y cuáles son las consignas necesarias. El rol de las FANB es esencial. Aquí un fragmento:
"Venezuela se prepara para una jornada electoral el 28/07, en la que una gran mayoría de venezolanos tiene puestas sus esperanzas. El pueblo intuye la urgencia de enfrentar lo que podría ser la última oportunidad para salir del madurismo.
En el espacio público se percibe un espíritu destituyente, un deseo de participar masivamente en el esfuerzo por impulsar una transición política que abra las posibilidades de recuperar la dignidad.
Hay que tener claro la naturaleza de esta elección: el 28/07 no se enfrentan opciones de signo ideológico distinto —Maduro y Machado se espejan— ni programas sobre cómo sacar al país del laberinto. Lo que está en juego es cómo avanzar en un proceso destituyente del madurismo en el poder, para recuperar el derecho del pueblo a darse el gobierno que mejor le parezca, que respete los derechos humanos y abra la posibilidad de reunificar a las familias para sanar la herida de la migración.
Pero no basta la aguerrida voluntad para desplazar a la camarilla madurista del refugio que les ofrece el poder: acosada por su historial criminal, apela al fraude continuado para zancadillear la elección. (...) La próxima elección presidencial, lejos de celebrarse como un evento democrático, avanza arrinconada en el marco de un juego político perverso que cercena nuestros derechos políticos.
En estas condiciones, el voto tiene que ser inteligente para poder ser efectivo en conseguir tres tareas destituyentes:
La tarea urgente: la participación masiva por el voto efectivo para desencadenar un proceso que culmine con la destitución del madurismo del poder. (...)
La tarea necesaria: construir una opción en la que puedan confluir diferentes posiciones políticas para la reconstitución del Estado bajo la constitución. No existe hoy fuerza política con suficiente poder para lograr hegemonía. (...)
La tarea estratégica: rescatar la unión cívico-militar de la militar-cívico, esa otra perversión madurista que utiliza a la FANB para la represión y la violación de los Derechos Humanos. Nunca había estado tan débil la Patria y, por lo tanto, tan vulnerable y amenazada, como hoy. Sin el concurso de los militares, difícilmente podrá lograrse el quiebre en el bloque madurista que permita la recuperación democrática. Para transformar el triunfo electoral en poder, debe incluirse a la FANB, para quien el reconocimiento y defensa de la voluntad popular es un deber fundamental. Rescato las palabras del presidente Chávez en su discurso en el acto de graduación de oficiales de tropa en enero de 2012: "se trata de retomar el sentido original bajo el cual nació el Ejército libertador de Venezuela y de Suramérica: para romper cadenas, para liberar a nuestra Patria y liberar a nuestro pueblo. (...)".
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