Según el Departamento de Agricultura de USA, el ritmo de las ventas de exportación de algodón del país norteamericano a China, desde el comienzo de la nueva campaña comercial el 1/8, es de 83 % más alto que en esta época el año pasado.
China no sólo importa algodón de USA, también lo hace de otros exportadores importantes como India.
Pero, la sólida demanda de algodón y otras materias primas de China podría disminuir. Los cortes de energía del país asiático se extendieron por varias provincias y el gobierno a veces obliga a las fábricas a cerrar para ahorrar el recurso energético.
La Oficina Nacional de Estadísticas de Beijing informó el jueves (30/9) que la actividad manufacturera del país se contrajo en septiembre, poniendo fin a una racha de expansión de 18 meses que impulsó la recuperación del país de la pandemia por coronavirus.
Más de la mitad de las provincias de China no cumplieron con los objetivos de consumo de energía del gobierno central en la primera mitad del año, según el planificador económico estatal del gigante asiático. Muchas localidades de estas provincias, incluidas las potencias económicas de las provincias de Jiangsu, Zhejiang y Guangdong, tienen un uso de energía estrictamente limitado para empresas y fábricas.
La crisis energética nace de los esfuerzos de las autoridades locales por cumplir sus objetivos anuales de recorte de consumo energético, medido tanto en volumen como en intensidad (el llamado "doble control" en el sector de la energía en China), para alcanzar la meta nacional de llegar al pico de emisiones antes de 2030 y llegar a la neutralidad de carbono antes de 2060.
Las empresas no pueden aumentar las tarifas por lo que para satisfacer su demanda deben importar carbón caro que se traduce en pérdidas para la compañía.
Junto con los altos precios del carbón, se espera que los cortes de energía en muchas regiones persistan hasta fin de año, ya que los gobiernos locales apuntan a alcanzar los objetivos de emisiones.
En cierto sentido, la preocupación por controlar rápidamente la energía y la producción es el resultado del auge sorprendentemente resistente de la fabricación y las exportaciones de China durante el año pasado, que condujo a un mayor consumo de energía y afectó la capacidad de los gobiernos locales para cumplir con los objetivos de control de emisiones de Beijing.
Esta crisis energética, sin embargo, no es sólo un problema de China, sino que también todo Europa está sufriendo la misma crisis sumado a que está próximo a llegar el invierno.