Esta crisis energética, sin embargo, no es sólo un problema de China, sino que también todo Europa está sufriendo la misma crisis sumado a que está próximo a llegar el invierno. Por su parte, Francia anunció que bloqueará cualquier nuevo aumento en las tarifas reguladas del gas natural para los hogares y reducirá los impuestos a la electricidad para moderar el descontento a medida que los precios suban en el período previo a las elecciones presidenciales.
Los precios del gas y la energía están batiendo récords a medida que las economías europeas se recuperan de la pandemia. Los gobiernos europeos tomaron distintas medidas para ayudar a los hogares a hacer frente al aumento de las facturas de electricidad. Grecia prometió subsidios y sugirió la creación de un fondo de mercado de carbono, mientras que España quiere imponer un impuesto inesperado a los servicios públicos.
El objetivo en Europa es frenar la actual subida de precios y evitar repercusiones sociales y políticas.
El medio DW informó que la semana pasada, el gigante gasístico ruso Gazprom decidió no incrementar los envíos de gas a Europa, mientras que Noruega anunció su intención de aumentar las exportaciones de gas natural al resto del viejo continente.