Lagarde deja el cargo en el BCE mientras Europa arde en llamas por la guerra contra Irán
"Nunca hay un buen momento para irse", declaró en una rueda de prensa Christine Lagarde, de 70 años, que dirige el BCE desde noviembre de 2019 y anteriormente estuvo al frente del Fondo Monetario Internacional. "Pero está implícito en la gobernanza del BCE que los presidentes y los miembros del consejo de administración deben marcharse porque no pueden optar a la renovación de su mandato", sentenció, tras comunicar su dimisión.
Lagarde dejará su cargo el 7 de febrero, después de las elecciones de medio término en Estados Unidos, pero antes de las presidenciales francesas, en las que las encuestas muestran a la candidata de extrema derecha Marine Le Pen como favorita para llegar al Palacio del Elíseo.
En cuanto a las urnas estadounidenses, el Partido Republicano de Trump podría obtener malos resultados, ya que el presidente enfrenta una caída de imagen debido a las consecuencias económicas de la guerra lanzada contra Irán, que elevó el precio de los combustibles, encareció el costo de vida y obligó al Estado a destinar millones de dólares en una contienda que, hasta el 28 de febrero, no representaba una amenaza para la seguridad nacional.
Como presidenta del BCE, se esperaba que Lagarde mantuviera la neutralidad para salvaguardar la independencia de la institución, en momentos en que la funcionaria europea no estaría del todo conforme con la guerra en Medio Oriente desatada por Trump, porque, tal como hemos dicho, afecta los costos energéticos mundiales y a las distintas economías.
Es que el bloqueo en el estrecho de Ormuz y las restricciones a la navegación en la desembocadura del mar Rojo alteraron el comercio mundial de hidrocarburos. Europa, que depende de las importaciones de energía, ha quedado expuesta a los aumentos de los combustibles, el gas y la electricidad. Según la Agencia Internacional de la Energía, el petróleo llegó a superar en más de un 60 % los niveles previos a la guerra en el pico registrado a fines de abril. IEA
Además, el encarecimiento de la nafta, el diésel (producto también de los ataques ucranianos contra refinerías rusas), el transporte y la energía reduce el poder adquisitivo de los hogares. A su vez, las empresas trasladan parte de sus mayores costos a los precios de los bienes y servicios, lo que prolonga las presiones inflacionarias.
Del mismo modo, las industrias intensivas en energía, como la química, la metalúrgica y la fabricación de fertilizantes, afrontan mayores costos. Si la demanda también se debilita, las empresas pueden reducir la producción, las inversiones y las contrataciones.
Lagarde afirmó que la decisión de marcharse antes de tiempo se debió al deseo de abordar cuestiones ajenas al mandato del BCE."Quiero tener libertad de expresión, libertad de opinión y libertad para participar en asuntos que no sean de política monetaria", dijo.
Como queda expuesto, ha decidido correrse a un lado del liderazgo del organismo, justamente en medio de un contexto en el que el BCE se encuentra en pleno ciclo de subidas de los tipos de interés para evitar que la crisis petrolera vinculada a la guerra contra Irán se extienda a otros precios y salarios.
Asimismo, el BCE debe hacer frente al aumento vertiginoso de los rendimientos de los bonos del Estado, especialmente en la endeudada Francia, lo que ha elevado los costos de endeudamiento para los hogares y las empresas y que, de acuerdo con Lagarde, frenará el crecimiento y aumentará la inflación.
Lagarde señaló que los funcionarios del BCE están sujetos a estrictas normas de neutralidad: "Tenemos la obligación de ser neutrales; comentamos la situación centrándonos en la política monetaria", sostuvo, y añadió que este mandato es "el precio que pagamos por ser independientes".
La presidenta del BCE también afirmó que ya no se sentía cómoda guardando silencio sobre cuestiones globales más amplias. "Me interesa la verdad, y veo que la verdad a menudo se ve dañada y contradicha por tergiversaciones", dijo, sin dar más detalles.
Hay cosas que puedo decir; que la gente me escuche o no es otra historia. Pero siento que debo decirlas y no puedo hacerlo en mi puesto actual Hay cosas que puedo decir; que la gente me escuche o no es otra historia. Pero siento que debo decirlas y no puedo hacerlo en mi puesto actual
Tras el anuncio de dimisión de Lagarde, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, manifestó en un comunicado que el proceso para encontrar un suceso comenzaría de inmediato, mientras se perfilan nuevos candidatos para sucederla: los exgobernadores de los bancos centrales de los Países Bajos y España, Klaas Knot y Pablo Hernández de Cos.
Más noticias en Urgente24
Migraciones confirmó que Flávio Bolsonaro ingresó a la Argentina, ¿pero qué hacía Caputo en Misiones?
En tensión con Milei, Bullrich pegó el faltazo a Casa Rosada y recibió a un alfil de su candidatura
Triunfo de Lula: Javier Milei, en estado de negación total
Lo que Javier Milei hizo mal (respuesta a Jimena Zúñiga y Bloomberg)