“Israel ya no puede darse el lujo de eximir a un segmento entero de su comunidad judía –el 13% de la población– del servicio militar”, opinó en su editorial el diario israelí.
¿Por qué estos deberían continuar con sus privilegios mientras otros mueren en el campo de batalla? ¿Por qué se debería pedir a algunos hombres y mujeres jóvenes sanos que arriesguen sus vidas por el colectivo mientras que a otros miembros igualmente sanos de ese colectivo no se les exige que hagan lo mismo?
Esas preguntas se las hacen miembros tanto del gobierno como de la oposición. Desde ambos bandos alegan que Israel necesita tropas a lo largo de la frontera con Gaza, en Judea y Samaria, en la frontera norte y a lo largo de la larga frontera con el Reino Hachemita.
"Las palabras del rabino Yosef son un insulto y vergüenza para los soldados de las FDI que arriesgan sus vidas para defender el país. Es un funcionario público que recibe un salario del Estado, no puede amenazar al Estado", dijo el líder de la oposición, Yair Lapid, en respuesta a las declaraciones.
En ese sentido, explicó cómo una exención de servicio para estudiantes de yeshivá ultraortodoxos obstaculiza la capacidad de Israel para defenderse. "Si se alistan 66.000 jóvenes ultraortodoxos, las FDI obtendrán 105 nuevos batallones que son necesarios para la seguridad de Israel”.
Según oficiales de las FDI, el mes pasado en la Knesset, unos 66.000 haredim de entre 21 y 26 años quedaron exentos del servicio militar obligatorio este año porque eran estudiantes de ieshivá. Cada año, entre 12.000 y 13.000 haredim obtienen exenciones del reclutamiento de la ieshivá.
Incluso el ultraortodoxo populista Itamar Ben-Gvir, remarcó que servir en las FDI se ajusta a los dictados de la Torá, según Ynet News.
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El Gran Rabino Yitzhak Yosef amenazó con el éxodo haredí por el servicio militar obligatorio.
"Servir en las FDI es un inmenso derecho de un judío que se defiende en su propia tierra y un gran mandamiento. En el ejército del rey David había eruditos de la Torá. No creemos en obligar a la comunidad haredi a alistarse, y las cosas deben hacerse con comprensión y amor. Gran parte de la controversia puede resolverse mediante una contratación adecuada. ¡Nunca abandonaremos nuestra tierra santa!".
Proyecto de ley en Israel
Un proyecto de ley que se presentará para su aprobación al gabinete este martes (26/3) y que esencialmente prolongaría las exenciones totales de los haredíes del ejército causó controversia en el estado judío.
El lunes (26/3) el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, eliminó de una propuesta de ley una cláusula que buscaba aumentar hasta los 35 años la edad a la que los estudiantes ultraortodoxos deben pertenecer a una yeshiva (escuela talmúdica) para estar exentos del servicio militar obligatorio. En su lugar, estableció cuotas de reclutamiento anuales y sanciones financieras a las yeshivas que no las cumplan.
Según The Jerusalem Post, una resolución del gobierno aprobada en junio pasado, que expirará el 1 de abril, ordenó a las FDI no reclutar estudiantes de la ieshivá durante nueve meses para darle tiempo al gobierno a redactar un proyecto de ley que finalmente resuelva este problema.
El líder del Partido de Unidad Nacional, Benny Gantz, quién ya adelantó que no apoyara la legislación, reprendió al rabino Yitzhak Yosef:
"Después de 2000 años en el exilio, regresamos a nuestra tierra. Lucharemos por ella y nunca la abandonaremos. Las palabras del rabino Yosef son una afrenta moral al Estado y a la sociedad israelí. Todos deben participar en el derecho sagrado de servir y luchar por nuestro estado, especialmente en este momento difícil. Incluso nuestros hermanos ultraortodoxos”.
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