Teniendo en cuenta que en 2015, el líder ruso, Vladimir Putin, y chino, Xi Jinping, firmaron un acuerdo en cuanto a la cooperación en el ámbito de la seguridad de la información internacional, con el fin de afianzar la idea de un Internet nacional y soberano.
De acuerdo con lo que explican desde el gobierno ruso, el objetivo final de tener su propia Internet es evitar la posibilidad de que en algún futuro Occidente, en realidad Estados Unidos, decida dejar a países como China o Rusia afuera. Sin embargo también se relaciona con el hecho de los hackeos constantes entre ambos países. Tengamos en cuenta que Rusia sigue en la mira por supuestamente haber intervenido en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016.
El proyecto todavía es lejano ya que no existe ningún proyecto concreto, pero parece estar más que seguro, sobre todo frente a los proyectos de ley que se están tratando en Washington presentados por grandes personalidades republicanas como Lindsey Graham, diciendo que lo único que puede hacer Rusia es prepararse para lo peor. A esto se le suma las especulaciones sobre la participación rusa en el sistema bancario paralelo al SWIFT de Estados Unidos, que plantea China.
Por otro lado, a su vez es una especie de creación de pseudoambiente, en términos de Walter Lippman, para los propios usuarios de Internet que solo estarán expuestos y podrán acceder a lo que el gobierno ruso quiera o permita. Las personas conocen a través de Internet, crean y perciben el mundo real sobre el que basa sus decisiones, cuando en realidad es una imagen distorsionada. Aunque no solo eso, sino que también se bloquearán los mensajes disidentes.
Muchos se preguntan acerca de la expectativa de vida del proyecto Runet fuera de la World Wide Web, teniendo en cuenta que quedarán aislados del mundo cibernético. Según el viceministro de Comunicaciones, Aleksei Sokolov, la situación está controlada y el proyecto va viento en popa. "Los resultados de la revisión mostraron que las agencias gubernamentales y los operadores de comunicaciones están listos para responder de manera efectiva a las amenazas y garantizar que Internet y las comunicaciones funcionen de manera efectiva", aseguró el funcionario.
En tanto, desde The Washington Post, informaron que el Comando Cibernético de Estados Unidos tiene en mente castigos hacia los sectores de liderazgo de alto rango y las élites rusas en caso de que existan interferencias en las elecciones estadounidenses de 2020. Esta es una de las cosas que Putin y el Kremlin busca evitar con su Internet paralela. No es la primera vez que el gobierno norteamericano utilizaría esta técnica, pero por supuesto es algo que el Kremlinno está dispuesto a tolerar.