Justamente la primera parte del ensayo se centra en las características de la cultura occidental especialmente que llevó a la Revolución de Mayo del 68'.
"En los 20 años entre 1960 y 1980, los estándares vinculantes hasta entonces respecto a la sexualidad colapsaron completamente, y surgió una nueva normalidad que hasta ahora ha sido sujeto de varios laboriosos intentos de disrupción”, explica el ex Pontífice en su ensayo para luego decir que "la pedofilia se diagnosticó como permitida y apropiada".
"Habla solo un poco sobre las víctimas", explica Vito Mancuso, el autor que ha escrito libros sobre teología y filosofía, dejando en claro que la supuesta preocupación por este "tiempo difícil" que esta pasando la insitutoción "es casi una excusa para la única cosa en la que está realmente interesado: la restauración tradicionalista dentro de la iglesia".
Si bien sabemos que Francisco no es un gran liberal en cuanto a la información que provee en cuanto a los abusos sexuales y menos con lo referido a los miembros homosexuales de la comunidad católica, la cumbre de debate que llevó adelante con respecto a los Obispos que abusaron niños, el recibimiento de representantes de la comunidad LGTBQ y la ley que obliga a los miembros del Vaticano a denunciar cualquier tipo de abuso, lo pone en un lugar distinto en cuanto a los Pontífices anteriores.
Pero con lo que muchos especulaban al momento de la renuncia de Benedicto XVI y su estadía en el Vaticano como una clase de segundo líder religioso no tuvo consecuencias hasta hoy, cuando el ex representante de la Iglesia Católica expresó sus pensamientos en cuanto a un tema muy controvertido hoy en día y que se oponen a las ideas de Francisco.
Así como el texto no declara directamente una contradicción con las acciones de Francisco, tampoco propone una solución ante la crisis actual en la cual se ve envuelta la Iglesia, aunque si dice que lo único que pueden hacer para superar estos momentos es "volver a Dios"
Actualmente el emérito se encuentra viviendo en el convento de clausura Mater Ecclesiae, situado en el Largo del Monasterio de los Jardines de la Ciudad del Vaticano, vecino a la sede de Radio Vaticana.