“Estoy muy honrado de recibir al presidente Xi Jinping, continuando las conversaciones que mantuvimos, hace pocos días, en China”, explicó el mandatario Bolsonaro al parecer dejando de lado y olvidando que le habla a un país comunista, a los cuales él siempre repudió y también de algun forma traicionando a su aliado norteamericano, teniendo en cuenta la guerra comercial que afecta fuertemente a todas las economías globales. Pero claro ahora necesita de China.
Por otro lado, hay que tener en cuenta la importancia que esto significa para China, teniendo en cuenta que es otra forma de ingresar al territorio latinoamericano que anteriormente era solo de Estados Unidos. "Queremos promover una relación de confianza mutua, una relación para el desarrollo común, junto con toda Latinoamérica y el Caribe", dijo Xi Jinping, el líder del régimen chino antes de que comience la cumbre. Por supuesto, estas declaraciones no van a ser del agrado de Trump que bastantes complicaciones internas y externas ya tiene, entre ellas las audiencias públicas que se están llevando adelante estos días de cara a su juicio político.
En tanto, unos días antes de la reunión, el pasado 29/10, la agencia de noticias norteamericana, Bloomberg, aseguró que los BRICS son más reuniones geopolíticas que de bloques económicos, y si bien los dos conceptos se relacionan fuertemente, no son lo mismo. El argumento principal que presentan es que si bien estas potencias en camino de desarrollo: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, lo fueron en 2001 cuando se creo la organización, hoy ya son potencias globales, como podrían ser China e India: ambas tienen la posibilidad de desatar un escándalo mundial cuando gusten, de hecho China ya lo está haciendo. Y ni hablar de Rusia que cuyo crecimiento en las distintas regiones, incluida su incursión en Siria es uno de los mayores problemas de Donald Trump.
Por otro lado, de acuerdo a los datos que aporta Bloomberg, Estados Unidos y la Unión Europea, "representan una parte cada vez menor de la producción económica mundial, teniendo en cuenta la paridad del poder adquisitivo", explica. Es así que los que eran en desarrollo hace 10 años ya superaron hasta a las consideradas potencias globales consolidadas, solo basta con ver a Trump intentando evitar el crecimiento chino con sanciones que no lo llevan a ningún puerto positivo.