El llamado "Pacto de Riad" establece que a partir de ahora habrá un gobierno de doble poder en el gobierno, donde se le de lugar a las autoridades oficiales y a los separatistas del sur. Mientras que las fuerzas armadas, tanto militares como de seguridad pertenecientes a las fuerzas separatistas, estarán controladas por el gobierno reconocido internacionalmente, y sus autoridades serán incluidas en los gabinetes de defensa y de seguridad interior.
A su vez se estableció que el primer ministro yemení, Ahmed ben Dagher, vuelva a la ciudad capital que abandonó a causa de la toma de poder y los disturbios, en los próximos días junto a un nuevo gabinete de 24 miembros abierto a todas las partes, por lo menos así lo explicó el embajador saudí en Yemen.
"Nuestro objetivo es apoyar al pueblo yemení y enfrentar la interferencia extranjera en sus asuntos internos", dijo el príncipe saudí para luego aclarar que esto podría ser un puntapié para poner fin a la guerra en Yemen en general, solo que para eso los hutíes chiíes se tendrían que rendir, al igual que el gobierno de Irán, su prinicpal fuente de apoyo y proovedor de armas. Recordemos que en 2015, cuando comenzó la sangrienta guerra que dejó a millones de muertos y hambrientos, Riad ingresó al territorio para intentar eliminar a los hutiés y claro para evitar la expansión de Irán en el territorio.
Además, tengamos en cuenta que el enfrentamiento entre ambas partes volvió a crecer durante el 2019 cuando se llevaron adelante reiterados ataques sobre buques petroleros y refinerías saudíes, por ejemplo el último golpe a mediados del mes de septiembre de dos drones sobre las dos centrales petroleras de Saudi Aramco. Luego de los ataques lo hutíes, quienes cuentan con el armamento necesario para llevar el ataque en cuestión, aseguraron que usaron aeronaves equipadas con un nuevo tipo de motor, adjudicandose el ataque. Esto por supuesto causó alzas históricas en el precio del crudo cuyo precio escaló hasta un 19,5%.
Aunque esto no es todo, ya que mientras Arabia Saudita, quien está intentando mejorar su imagen frente a la comunidad internacional, habla de un posible acuerdo para finalizar con la guerra en Yemen, el presidente iraní, Hassan Rouhani, aseguró que ocurrirá una inyección de gas en 1.044 centrifugadoras en su planta de enriquecimiento de combustible de Fordow. Alejándose todavía más del acuerdo histórico del que Estados Unidos salió hace más de un año y al cuál la Unión Europea le está rogando que respete.
Es así que el Fondo de Irán, volverá a convertirse en un sitio atómico activo en lugar de una instalación de investigación según lo previsto por el histórico acuerdo de 2015. Aunque no lo haría solo ya que la compañía de energía nuclear rusa, Rosatom, también colaboraría con el régimen chií. Por su parte el departamento de la ONU encargado de controlar el accionar iraní, no hizo ningún tipo de comentarios sobre el anunció de Rouhani.
Por otro lado, es importante tener en cuenta que la guerra de Yemen fue y es un tema de conflicto en el escenario internacional, incluido el Congreso de Estados Unidos y su enfrentamiento con la administración Trump, ya que este último vetó reiteradas veces el proyecto de retirar la tropas norteamericanas del territorio, al igual que Alemania, quienes prohibieron la entrega de armas a las fuerzas de Arabia Saudita, ya que estaban contribuyendo a una de las peores crisis humanitarias de los últimos años.