Xiaoyong, el enviado chino, ratificó la política de Beijing de "no interferencia en los asuntos internos de Afganistán" y su rol constructivo desarrollado "en la solución política de las cuestiones afganas".
El enviado especial del presidente ruso para Afganistán, Zamir Kabúlov, centró la charla con los talibanes en las relaciones entre los dos países, informó el portal ruso de noticias Sputnik.
A principios de este mes, el vicecanciller ruso Ígor Morgulov anunció que se planeaba una reunión con los enviados de Estados Unidos, China y Pakistán sobre Afganistán después de que se estabilice la situación y se reanuden las operaciones del aeropuerto de Kabul.
Tras la toma del poder por parte de los talibanes, Afganistán se encuentra en una crisis humanitaria y necesita desesperadamente ayuda internacional. El grupo islamista tomó el poder en el contexto de una guerra civil, ante la retirada de tropas estadounidenses y de la OTAN.