En agosto, Amnistía Internacional denunció una masacre de 9 hombres de la etnia hazara, luego de que el Talibán tomara la provincia de Ghazni en julio.
Testigos brindaron testimonios detallados de los asesinatos, que habrían tenido lugar entre el 4/7 y el 6/7 en el pueblo de Mundarakht, en el distrito de Malistan: 3 hombres habrían sido torturados a muerte, uno de ellos habría sido ahorcado con su propia bufanda.
La alta comisionada para los derechos humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, describió que la ONU ha recibido "informes desgarradores y creíbles" sobre ejecuciones de civiles.
Miles de civiles desplazados de Panjshir
El viernes pasado, el grupo opositor Frente de Resistencia Nacional (NRF) denunció que miles de civiles de Panjshir se han visto desplazados de sus hogares debido a la violencia de los talibanes en la región.
"Los talibanes han forzado y expulsado a miles de personas de sus hogares y pueblos en Panjshir, ya que han comenzado con la opresión y los asesinatos", dijo el NRF en un comunicado, tras haber perdido el control de Panjshir.
Acusó a la formación fundamentalista de "continuar su limpieza étnica, una situación ante la que el resto del mundo se limita a mirar e ignorar".
En el contexto del avance talibán sobre Panjshir, la tumba del comandante militar afgano considerado por muchos un héroe nacional por su lucha en favor de la resistencia, Ahmad Shah Masud, ha sido parcialmente destruida, según mostraron videos compartidos en las redes sociales.