El pasado domingo 16 de enero, Clarín volvió a meterse en la interna y pegó un cimbronazo con una encuesta de Management & Fit, que dirige Mariel Fornoni pero cuyo dueño es el empresario y consultor Guillermo Seita, tiempo atrás aliado del multimedios para el que hacía encuestas exclusivas.
"Una encuesta preguntó si la gente confía en Juntos por el Cambio y el Gobierno: resultados llamativos", fue el título que lanzó y con el que cargó las tintas también sobre la oposición, algo que en otros tiempos no se hubiera permitido:
"Es una alarma que involucra a muchos, pero que suena un poco más fuerte en una de las dos veredas. En otra muestra de cierto hartazgo de la opinión pública con la clase política, la mayoría de los encuestados por Management & Fit en su último estudio nacional tiene poca confianza en Juntos por el Cambio como oposición, pero menos todavía confía en los funcionarios del oficialismo.
El dato aparece en el informe con el que M&F difundió su relevamiento del 3 al 10 de enero, con 2.200 casos en todo el país y un margen de error de +/- 2,1%. Y el grado de confianza, en ambos casos con balance negativo, se acerca a otro parámetro: los votos que sacaron en la última elección.
Este cuestionamiento a los dos lados de la grieta ya había aparecido antes de las legislativas y se reflejó en la Ciudad con el fenómeno Javier Milei. Ahí quedó claro el hartazgo y las críticas a la clase política tradicional, que fueron (y son) eje del discurso del economista libertario.
La firma que conduce la analista Mariel Fornoni preguntó primero: "En este momento, ¿cuánta confianza le genera Juntos por el Cambio como oposición al Gobierno nacional?".
No le fue del todo bien. El 57,8% respondió que tiene entre "poca" (23,4%) y "nada" (34,4%) de confianza, contra 37,6% que dijo que tiene entre "algo" (25,4%) y "mucha" (12,2%).
Un poco peor le fue al oficialismo, con este planteo: "¿Y cuánta confianza le generan los dirigentes del Gobierno nacional?". En este caso, el rechazo fue todavía más alto: 65% entre "poco" (17,6%) y "nada" (47,4%), contra 30,1% de "algo" (16,7%) más "mucha" (13,4%)".
Alberto Fernández junto a Héctor Magnetto y el resto de los empresarios de AEA.
Sorprendidos, algunos se preguntan si Clarín está intentando alcanzar un impasse con Balcarce 50 hasta 2023 mientras la oposición se reorganiza. En el Instituto Patria, incluso, van más allá: analizando la pauta oficial, acusan al presidente Alberto Fernández de, por lo menos, hacer poco y nada para que su vicepresidenta Cristina Kirchner deje de ser la culpable de todos los males de la Argentina y le pegan directamente a su gestión por la inflación, el FMI y los salarios.
Entonces, la pregunta que reabrió un debate delicado: ¿Fernández usa a Kirchner para cubrirse?