Alarmar y dar explicaciones conspirativas y un tanto ridículas no tendría que ser el fin de los medios tradicionales como los noticieros de televisión 24 horas que retratan el escenario internacional como si fuera el apocalípsis. Esto sin desmerecer y sin dejar de darle la importancia que el brote necesita teniendo en cuenta que está amenazando a gran parte de la población mundial.
Muchos tomaron las declaraciones de la canciller alemana, Angela Merkel: "en la medida en que no contamos con una terapia ni con una vacuna, sabemos que entre el 60% y el 70% de la población terminará infectada", aseguró la mandataria el pasado miércoles 12/03. Sin embargo quienes lo mencionan lo hacen haciendo hincapié en lo textual del comentario.
Sin embargo Merkel llegó a esa conclusión tras evaluar la cantidad de población de edad mayor en su territorio, quienes son las más probables de contraer la enfermedad. Pero eso no significa que vayan a morir ni que Alemania se vaya a quedar sin población. Si bien, sí tendrá consecuencias en las cifras demográficas, no será algo apocalíptico, teniendo en cuenta que la mortalidad del virus es bajo en comparación a pandemias anteriores.
Pero esto no es todo ya que mientras los medios están preocupados por explicarle a la audiencia porque es necesario que no dejen de ir al trabajo pero que eviten tomarse el transporte público, no reflejan lo que sucede detrás del Coronavirus. Mientras todos los gobiernos a nivel internacional declaran emergencia nacional, al mismo tiempo se realizan mega inyecciones para evitar la recesión.
La Casa Blanca, Alemania y China, quien en un primer momento se había negado a invertir, anunciaron cifras millonarias al mercado para proteger la economía mundial de las consecuencias de la recesión. Aunque todo esta cubierto por la excusa del Coronavirus, y al fin y al cabo quien se acaba beneficiando son los gigantes como Donald Trump, quien ahora tiene el camino más fácil de cara a la reelección.
Por su parte, la Unión Europea ya anunció que no habrá límites para el gasto público, no solamente hablando del sistema de salud, y el Banco Central de China, donde comenzó la epidemia pero la situación ya está camino a normalizarse, inyectará US$ 79.000 millones para impulsar la economía a nivel mundial. Lo que tienen en común todos estos hechos es que los medios tradicionales no lo contextualizan. Esto por supuesto causó la estabilización de los mercados en el cierre de la semana mientras que el lunes habían tocado sus mínimos y la sensación principal era de incertidumbre y terror.