Un verdadero desastre para tamaña inversión.
Marcelo Tinelli, el verdugo
Tinelli hizo del verdugo un programa durante años y le fue bien pero los tiempos cambiaron. Las redes sociales llegaron para darle voz al público minuto a minuto y eso puede doler hasta 3 veces más a quien termina bebiendo de su propio veneno.
Al respecto, dijo: “Es lógica la bronca, empiezan a aparecer las mentiras, las falsedades y el odio, y por otro lado el amor. Y aparece la grieta. ¿Por qué estamos viviendo esto? Y cuestionamos los liderazgos y a las personas, desde Ángela Merkel hasta el tipo que vendía choripanes hoy en la Plaza de Mayo. Y todos esos ruidos conviven con uno, diariamente, y nosotros en este momento, tan complicado queríamos estar transmitiendo buena energía. No me gusta contestarle a nadie aunque me agredan de la manera que lo han hecho. Y si lo hice, les pido disculpas. Y con el elogio me pasa lo mismo, son ruidos que van pasando, y con la pandemia nos dimos cuenta que lo más importante es cuidarnos”.
“Será porque sufrí de muy pequeño la pérdida de mis viejos, que siempre quise estar bien. Ante cada insulto, siempre digo ‘vean lo lindo, lo positivo. Respondan la muestras de amor, que están siempre. Miren las sonrisas de la gente, los ojos vidriosos, la emoción. ¿Para qué nos vamos a quedar con las mentiras?’”, se preguntó, y reflexionó sobre las redes sociales “Nos parecen que la vida es algo virtual, pero hay tanto amor alrededor, que me pregunto ¿no lo vemos?”, cerró.